El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, anunció la creación de una planta de termovalorización denominada El Sarape, la cual convertirá 4,500 toneladas de basura, de 13,000 que se generan diariamente, en energía limpia que será utilizada por el Sistema de Transporte Colectivo Metro, ya que generará 965,000 megawatts hora, necesarios para mover a toda la red.

Asimismo, estará en posibilidades también de dar energía al nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y de contribuir con tareas ambientales para toda esa zona.

Mancera Espinosa informó que la construcción de la planta, que se ubicará en el Bordo Poniente, contará con inversión privada de 12,000 millones de pesos y generará 3,000 empleos directos y 150 cuando se inicien operaciones.

El Gobierno de la ciudad ha tomado con mucha seriedad las acciones de combate al cambio climático, mediante diversas estrategias para la mejor disposición de los residuos sólidos, transportes más limpios y eficientes y la generación de energías limpias , dijo.

Durante la presentación del proyecto, que tendrá una duración aproximada de 18 meses, Mancera Espinosa añadió que en la capital se reafirma el rumbo que ha emprendido para hacer un lugar más sustentable.

Esta planta, abundó, será la primera en América Latina y una de las más grandes del mundo que, junto a las plantas compactadoras y de biodigestión, podrá alcanzar el tratamiento de más de 13,000 toneladas de desechos que genera la ciudad.

Además, la capital podrá colocarse como la entidad con la planta más grande del mundo, ya que tendrá 30% más de capacidad que la que se encuentra en Los Ángeles.

Y como medida de mitigación, se deberá construir un parque ecológico en las inmediaciones de la estación del Metro Tláhuac, el cual constará de 12 hectáreas y tendrá una inversión de 120 millones de pesos.

En tanto, el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano Alamán, mencionó que México genera en promedio 117,000 toneladas de basura al día, lo que representa aproximadamente 1 kilo de basura por habitante; de ese total, 70% se va a ríos, bosques y barrancas.

El Gobierno de la ciudad rompió el mito de que los proyectos eran caros, poco accesibles; hoy están demostrando que sí se puede, que no se necesita hacer una inversión por parte del gobierno, porque el sector privado está interesado en hacerlo y hoy las condiciones están , agregó.

salvador.corona@eleconomista.mx