La Ciudad de México proyecta tener para el 2022 una mejor recaudación local que en este año, derivada de que se espera una mayor recuperación económica.

De acuerdo con el proyecto de Ley de Ingresos del próximo año, por el concepto de impuestos locales se estima un mayor monto captado, el cual ascendería a los 60,747 millones de pesos, en el 2021 lo previsto fueron 57,091 millones.

Entre los gravámenes que estarían vislumbrando una mejoría en la recaudación, destaca el Impuesto de Prestación de Servicios de Hospedaje, se estima que en el 2022 se logre un monto por 388.8 millones de pesos, siendo que en el 2021 fueron 345.8 millones.

También por el Impuesto Sobre Nóminas y Asimilables se espera captar 28,357 millones de pesos, en el 2021 fueron 26,758 millones; lo que podría significar que se prevé una mayor generación de empleo.

En materia del Impuesto Predial, se proyecta que en el 2022 se logre un monto por 19,103 millones de pesos, siendo que en el 2021 se contemplaron 18,095 millones.

De igual forma, en el gravamen de Venta Final de Bebidas Alcohólicas se visualiza un mayor monto captado; únicamente, en el 2021, por este impuesto se estimó recaudar 109.8 millones de pesos, mientras que en el 2022 la meta es llegar a los 208.3 millones.

Riesgos

La Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México subrayó que hay riesgos que podrían afectar los ingresos proyectados de la urbe, donde destaca que podría haber un posible surgimiento de nuevas variantes más contagiosas de Covid-19.

También que la recuperación económica avance a un menor ritmo del previsto y por ende esto traería posibles consecuencias sobre el empleo, el consumo interno, la inversión extranjera y los ingresos de los contribuyentes.

“El desempeño de la economía estadounidense; en particular, respecto de los resultados que se generen a partir de la implementación de programas de estímulos fiscales para la reactivación de esa economía”, ahondó.

También la inestabilidad de más economías extranjeras, como lo que se ha registrado en el sector inmobiliario en China.

“El retraso consistente en el restablecimiento de las cadenas de suministro y la escasez de semiconductores básicos para el sector industrial. El comportamiento de los precios domésticos en general, así como los precios domésticos e internacionales de las gasolinas”, advirtió.