Guadalajara, Jal. Para enfrentar eventuales crisis sanitarias como el brote de influenza aviar del 2012, productores avícolas de Jalisco promueven un fondo de aseguramiento que les ayude, en caso de presentarse una eventualidad, a amortiguar las pérdidas.

“Tenemos muy reciente la novela de la influenza aviar, algo que nos dejó tatuados a la industria; no tuvimos una herramienta indispensable que debiera haber en todo el sector pecuario que es un fondo de aseguramiento. Si hubiera existido un fondo, el problema hubiera sido posible minimizarlo”, afirmó el presidente de la Asociación de Avicultores de Tepatitlán, Ezequiel Casillas Padilla.

Según la propuesta de los avicultores, el fondo de aseguramiento requerido es de 1,400 millones de pesos, de los cuales 500 millones deberían ser recursos públicos, tanto estatales como federales.

Los fondos de aseguramiento agropecuario y rural son asociaciones de productores que tienen la finalidad de dar protección mutualista a sus socios a través de operaciones de seguros y coaseguros.

Dichos fondos ofrecen coberturas contra daños a la producción de alimentos y animales, bienes relacionados con las actividades agropecuarias, de vida y accidentes, así como enfermedades de los socios.

De acuerdo con el estudio sobre los impactos económicos y productivos de la influenza aviar de alta patogenicidad (H7N3) en la región de Los Altos de Jalisco, elaborado por el Grupo de Economistas Asociados en el 2012, las pérdidas para la industria avícola del país ascendieron a 8,617 millones de pesos, luego de que fue necesario sacrificar 22 millones de gallinas de postura.

Luego de esa crisis que además cerró por completo la puerta de los mercados internacionales al huevo producido en México, productores y autoridades de los tres niveles de gobierno se enfocaron en el control de la situación, aunque a la fecha, no se obtuvo una declaratoria de erradicación de la enfermedad.

Medidas

El presidente de la Asociación de Avicultores de Tepatitlán, principal municipio productor de huevo en el país, afirmó que por el momento, para evitar un nuevo brote, los productores de la región “extreman precauciones” con medidas de bioseguridad, reduciendo la edad de las parvadas y extremando el control de ingresos y salidas de las granjas.

En México, 55% del huevo que se consume proviene de Jalisco y sólo la región de Los Altos produce 290,000 cajas por día.

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