En el último lustro, el porcentaje de la población ocupada que percibe hasta dos salarios mínimos se incrementó en todas las entidades federativas del país.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al primer trimestre del 2013, en México el rubro de ingresos de hasta dos salarios mínimos fue de 37.4% del sector ocupado (18.1 millones de personas) y, para igual periodo del 2018, la relación llegó a 45.2% (23.9 millones).

“Este aumento refleja la precarización del mercado laboral, si bien se ha generado más empleo, éste es de menor calidad en materia salarial”, expresó José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

El incremento en el lapso referido de los habitantes que ganan hasta dos salarios mínimos mensuales fue de 7.8 puntos porcentuales; es decir, obtienen como máximo una remuneración mensual de 5,301.6 pesos, a precios actuales.

Asimismo, destacan las reducciones en los siguientes grupos: en el de dos hasta tres salarios mínimos, de 20.9% de los ocupados a marzo del 2013 a 18.4% en el mismo corte del 2018; el de tres a cinco, de 16.3 a 12.7%, y el de más de cinco salarios, de 7.5 a 4.3 por ciento.

Por entidad federativa, los mayores aumentos de la población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos en el lapso de análisis se registraron en Tabasco (de 36.8 a 54.0%), Guerrero (de 38.3 a 54.8%), Michoacán (de 39.4 a 54.6%), Hidalgo (de 47.4 a 59.7%), Veracruz (de 44.6 a 56.6%), Campeche (de 41.7 a 53.7%), Nayarit (de 38.6 a 49.8%) y Quintana Roo (de 29.4 a 39.8 por ciento). Estos territorios comparten un factor común: crecimientos de doble dígito en puntos porcentuales.

En Tabasco y Campeche, los salarios reflejan la crisis energética (bajos precios del petróleo y disminución de la producción de hidrocarburos), que ha provocado el cierre de empresas que generaban alto valor agregado y, como consecuencia, quienes perdieron su trabajo han tenido que autoemplearse en el sector informal, explicó el director del Idic.

“En Michoacán e Hidalgo, las remuneraciones son bajas debido al perfil agrícola en la primera entidad y a los efectos tardíos que ha tenido la industria instalada en la segunda”, expuso.

La situación en Guerrero, agregó, se explica porque la generación de empleos es en su mayoría eventual y relacionada con turismo y otros sectores de baja productividad, por la escasez de industria, mientras los temas de inseguridad y corrupción han mermado la calidad de los empleos en Veracruz, situación que revela el engrosamiento del sector que percibe este nivel de ingresos.

“Nayarit y Quintana Roo presentan una dependencia sustancial del turismo, especialmente de la hotelería y restaurantes, sectores que crean muchos trabajos, pero mal pagados”, comentó José Luis de la Cruz.

Fortaleza

Entre los primeros trimestres de los años 2013 y 2018, los estados que registraron un grado menor de aumento de trabajadores que perciben hasta dos salarios mínimos fueron territorios de la frontera norte del país: Chihuahua pasó de 35.1 a 37.0% de ocupados con este nivel de recursos; Sonora, de 34.1 a 37.3%, y Nuevo León de 20.8 a 24.4 por ciento.

Estos resultados reflejan el alto desarrollo industrial que posee la región, sector que mayor valor agregado genera y el que mejores remuneraciones ofrece.

De hecho, según cifras de Inegi, en el valor de producción nacional de la industria manufacturera para el primer bimestre del año, Nuevo León se colocó como la segunda entidad del país con mayor participación en el total, detrás del Estado de México, y Sonora se ubicó en el top cinco de crecimiento anual real.

En Nuevo León, los coeficientes más altos en el nivel de ingresos de su población ocupada, de 2.4 millones de personas, se exhiben a marzo de este año en los grupos de hasta dos salarios mínimos (24.4%), de más de dos y hasta tres salarios mínimos (21.7%) y de más de tres y hasta 5 salarios mínimos (14.6 por ciento).

Es importante destacar que los estados donde se muestran las relaciones más elevadas de los ocupados que ganan más de cinco salarios mínimos fueron Baja California Sur (12.1%), Chihuahua (8.9%) y la Ciudad de México (7.1%); la más baja se observó en Morelos, con apenas 0.9 por ciento.

El primer lugar de Baja California va de la mano con el dinamismo económico que teje desde el año pasado. Para el primer mes de este 2018, la entidad registró una fase de aceleración debido al comportamiento positivo en construcción, minería y generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final.

Este proceso de industrialización que vive la entidad incentiva mejores salarios por la especialización de la mano de obra.

“Baja California Sur hizo un modelo de diversificación con el cual varias de las actividades económicas tuvieron un avance importante, una de ellas fue la industria, que dio pie a un modelo exportador donde se empiezan a colocar productos locales”, explicó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, indicó que el dinamismo en turismo de Baja California Sur detonó el sector de la construcción, particularmente infraestructura turística.

Sur-sureste

En contraparte, entidades del sur-sureste y centro del país presentan el porcentaje más alto de su población ocupada que ingresa hasta dos salarios mínimos en el primer trimestre del 2018.

Encabezando la lista, está Chiapas con 66.3% de su población ocupada en estas condiciones. “Aproximadamente 80% de la población se encuentra en el sector informal, por lo que los ingresos de la población son menores”, dijo de la Cruz Gallegos.

Hidalgo con 59.7% y Tlaxcala con 58.3% son las localidades que ocupan el segundo y tercer puesto, en el caso de la primera se entiende el comportamiento por la desaceleración económica que enfrenta, que extiende sus efectos a los niveles salariales y a la calidad de los empleos; la economía en el tercer peldaño es pequeña y sus principales actividades son el comercio y la agricultura, sectores de baja remuneración, añadió.

Al otro extremo, las entidades que presentaron los coeficientes más bajos de ocupados que reciben hasta dos salarios mínimos fueron Nuevo León (24.4%), Querétaro (28.6%) y Baja California (31.1 por ciento).

“El dinamismo de las industrias en Nuevo León y Querétaro ayuda a que los salarios sean más altos, debido a que la mayoría de éstas se relaciona con la aeronáutica, la siderurgia y el sector automotriz, que requieren de servicios de valor agregado mayor, como los financieros e inmobiliarios, generando empleos de mayor calidad”, dijo el director del Idic.

En Baja California, señaló, se tienen ingresos más altos, en primer lugar por el perfil industrial que tiene la entidad, la cercanía con Estados Unidos y el alto grado de turismo norteamericano que recibe.

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