Tijuana, BC. El gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, anunció la abrogación de la Ley del Agua en el estado, tras las movilizaciones de miles de ciudadanos en los cinco municipios de la entidad, que además de rechazar el aumento al combustible, también pedían la eliminación de dicha ley.

En conferencia de prensa, Vega de Lamadrid dijo que con esta decisión se da marcha atrás al incremento al costo del servicio del agua; sin embargo, advirtió que también se corre un riesgo por el desabasto del recurso ante la sequía que existe en el estado.

Les informo a ustedes, bajacalifornianos, que hoy he decidido enviar al Congreso una iniciativa para abrogar la Ley del Agua y por consiguiente, dejar sin efecto legal su contenido. Debo ser claro en manifestarles los riesgos que implica no tomar medidas oportunas a este tema que lo amerita .

El gobernador anunció que en los próximos días convocará a técnicos, especialistas en la materia y sociedad en general, con el propósito de crear un nuevo ordenamiento que permita resolver los retos en materia de agua y consolidar a Baja California como un estado de oportunidades para las familias .

En un comunicado de prensa, los diputados del Congreso de Baja California respaldaron la decisión del gobernador, en el sentido de enviar a la Legislatura Local del Estado una iniciativa en la que abroga la Ley del Agua en Baja California que fue aprobada desde diciembre pasado.

Luego de haber escuchado las expresiones manifestadas en los movimientos del pasado jueves y reafirmadas el domingo anterior, el gobernador se mostró sensible a las expresiones de los ciudadanos , indicaron los legisladores.

Tras el anuncio de la abrogación, el regidor del Partido Encuentro Social en Tijuana, Manuel Rodríguez Monárrez, aplaudió la decisión y lanzó como una contrapropuesta, el impulso al tratamiento de aguas, como lo había proyectado el ex gobernador panista, José Guadalupe Osuna Millán.

Destacó que con la ley aprobada en diciembre, tenía como intención entregar contratos a particulares para la producción y distribución del recurso a los hogares, además de exportarla hacia Estados Unidos, mediante la construcción de desaladoras en el estado.

El problema, explicó, es que tendrían un costo ambiental muy importante que otros países no están dispuestos a asumir, por lo que exhortó al gobernador a replantear las opciones y revisar el proyecto del tratamiento de aguas, ya que actualmente sólo se recicla 4%, y con la iniciativa se espera repuntar esa cifra a más de 50 por ciento.

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