En los siguientes meses, la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES) trabajará con autoridades federales y estatales para ver de qué forma se le puede hacer frente al acuerdo de inspeccionar 92% de los camiones que lleva tomates mexicanos a Estados Unidos.

Luego de que el pasado martes el gobierno de Estados Unidos y los exportadores mexicanos de tomates llegaran a un acuerdo que obligará a realizar revisiones exhaustivas sobre la calidad de esa hortaliza en las aduanas estadounidenses y elevará los precios de referencia de los tomates de especialidad.

El pacto incluye la controversial última propuesta de inspeccionar en frontera 92% de los camiones para revisar la calidad de los tomates e incrementos en los precios de referencia para tomates de especialidad y un alza en el precio de los orgánicos 40% arriba del costo de los convencionales.

En este escenario, Gustavo Rojo Plascencia, presidente de la CAADES, explicó a El Economista que se tienen seis meses —a partir de septiembre— para ver de qué forma se puede solucionar este nuevo reto respecto a las revisiones exhaustivas.

“Vemos casi imposible que se lleve a cabo la revisión de este gran porcentaje de camiones, se supone que en seis meses se estaría implementando la medida; 92% equivale a casi 120,000 camiones. Este viernes nos vamos a reunir con el gobernador de Sinaloa (Quirino Ordaz Coppel) y con las autoridades federales, ellos son el equipo de trabajo que negoció, ellos traerán todos los puntos del acuerdo y sabremos todo el panorama”, refirió.

No obstante, el presidente de la CAADES aseguró que insistirán en la revisión del acuerdo de inspección, ya que, de llevarse a cabo podría entorpecer las operaciones y la distribución.

“Reconocemos que el equipo negociador hizo un buen trabajo y eso se aplaude. El gobierno de Sinaloa y las secretarías de Economía y Agricultura y Desarrollo Rural siempre estuvieron atentos; ahora debemos trabajar juntos para solucionar este nuevo reto”, manifestó.

Investigación antidumping

Es importante señalar, asimismo, que el Departamento de Comercio del vecino país suspenderá una vez más la investigación antidumping que dio origen a cuotas compensatorias de 25.28% al fruto mexicano.

En este sentido, el empresario se manifestó a favor de que la medida arancelaria sea echada para atrás, ya que hubiera afectado a la industria tomatera de Sinaloa, la cual genera 400,000 empleos y el valor de producción supera 400 millones de dólares anuales.

“Es un alivio que se haya suspendido la investigación de dumping. El cobro de los aranceles era la mayor de las preocupaciones, incluso, ya se nos estaba haciendo el cobro y esto era complicado para los productores. Con este nuevo acuerdo, los productores tenemos más certidumbre para empezar una nueva temporada de cultivo”, dijo.

Sin afectaciones

Gustavo Rojo indicó que los incrementos para los tomates de especialidad y orgánicos no afectarán a la agroindustria.

“Prácticamente se han venido dando estos cobros en años anteriores y no afecta; por eso se les conoce como productos agrícolas de valor agregado. Más bien, el sector tomatero temía que siguiera este arancel y creemos que en estos seis meses se debe dar una nueva negociación para las revisiones de 92%”, finalizó.

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