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Ven mayor riesgo de “bilateralizar” T-MEC por pacto Canadá-China
Desde la consultoría Ansley señalan que recientes tensiones podrían activar la opción de acuerdos bilaterales; para la AmCham, cualquier fragmentación del acuerdo requeriría “pasar por el Congreso”.

El gobierno canadiense permitirá la entrada al país de hasta 49,000 vehículos eléctricos chinos bajo el arancel de Nación Más Favorecida de 6.1%. A cambio, el gobierno de China acordó reducir su arancel a la canola canadiense.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, revivió la discusión de bilateralizar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con los recientes acercamientos con China, en específico el acuerdo arancelario que anunció con China y con sus declaraciones sobre la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
“En el ámbito regional, la respuesta del presidente estadounidense Trump, y la posición de México frente a la estrategia canadiense serán elementos que podrán activar la discusión de bilateralizar el T-MEC”, dijo la consultoría Ansley en un reporte.
El 20 de enero de 2026, durante la reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza, Carney dio un discurso sobre el escenario internacional actual, y cómo potencias medias, entre ellas Canadá, se adaptan a la coyuntura actual.
El mandatario canadiense afirmó que el mundo se encuentra frente a una ruptura, no a una transición, provocada, principalmente, por un conjunto de crisis en diferentes ámbitos, incluido el financiero, sanitario, energético y geopolítico que han evidenciado los riesgos de una integración global profunda.
“El discurso de Carney se presentó posterior a su visita a China y la conclusión de una asociación estratégica entre Ottawa y Pekín, en un momento álgido internacional por las políticas disruptivas impulsadas por Estados Unidos, y la fragmentación del orden internacional basado en reglas”, comentó Ansley.
En lugar de aumentos inminentes de aranceles, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugirió este domingo que las preocupaciones de Estados Unidos sobre los vínculos de Canadá con China se abordarían mediante el proceso de renovación del T-MEC. “No podemos permitir que Canadá se convierta en una vía para que los chinos inunden a Estados Unidos con sus productos baratos”, declaró Bessent.
En declaraciones a la prensa el domingo, Carney refutó la sugerencia de que Ottawa se esté inclinando hacia Pekín o violando el T-MEC, a la vez que informó los detalles del nuevo acuerdo, que reduce drásticamente los aranceles sobre 49,000 vehículos eléctricos chinos del 100% al 6 por ciento.
“Nos hemos comprometido bajo el T-MEC a no buscar acuerdos de libre comercio con economías no sujetas a las leyes de mercado sin notificación previa. No tenemos intención de hacerlo con China ni con ninguna otra economía no sujeta a las leyes de mercado”, declaró Carney. “Lo que hemos hecho con China es rectificar algunos problemas que surgieron en los últimos dos años”.
AmCham descarta fragmentación
La American Chamber of Commerce (AmCham) México calificó como inviable la posibilidad de fragmentar el T-MEC hacia tratados bilaterales, ya que tendría que pasar por el legislativo y en este momento, el presidente Donald Trump y su partido carecen de respaldo político.
“Cualquier intento de transitar hacia acuerdos binacionales o realizar una renegociación profunda requeriría obligatoriamente la aprobación de los poderes legislativos de los tres países”, sostuvo Pedro Casas, vicepresidente ejecutivo de la AmCham México, al reiterar que el ambiente se tensa sobre temas geopolíticos.
Durante el webinar Relación bilateral México-EU. Perspectivas 2026, los directivos de la AmCham sostuvieron que la incertidumbre se percibe internamente, donde México enfrenta retos internos que debe resolver y podrían convertirse en oportunidades para atraer inversiones, como el agua, tema energético, tecnología.
“No vemos el escenario muy probable en donde haya acuerdos binacionales, no creemos que sea lo óptimo tampoco, ni que Canadá, ni que México ni Estados Unidos se salgan del acuerdo”, expuso Casas.
“Sí percibimos un grado importante de preocupación por parte de las empresas sobre el Estado de derecho en México. No solo el tema de la reforma judicial, sino otros temas burocráticos”, alertó García.



