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Ven “buen negocio” en nuevos proyectos de generación mixta

El esquema está diseñado para generar retornos de inversión en 10 años cuando se firman contratos de venta de energía a la CFE por 25 años.

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La CFE, que dirige Emilia Calleja, adjudicó un volumen de 7,411 megawatts en 37 nuevos parques eólicos y fotovoltaicos dentro de su primer concurso de contratos en el esquema de desarrollo mixto con privados. foto: cuartoscuro

Karol García Zubía

La asignación de 7,411 megawatts en 37 parques dentro del esquema de contratos mixtos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fue como "despertar de la oscuridad que duró 2,000 noches, después de ocho años de parálisis en el sector", consideró Miguel Ramírez Bocanegra, consultor de Bora Energy, quien calcula que este primer proceso tuvo precios de alrededor de 45 dólares por megawatt hora, lo que es un buen negocio para los privados participantes y excelentes noticias para el gobierno, que asegura infraestructura energética sin invertir un peso.

Ramírez Bocanegra dijo a El Economista que aunque el gobierno no ha dado a conocer los resultados del fallo del viernes pasado, en la industria estiman que se lograron precios de alrededor de 45 dólares por megawatt hora eólicos y fotovoltaicos, con base en los proyectos que fueron rechazados y que oscilaban en 100 dólares por unidad, además de la referencia de 20 dólares por megawatt hora a que se llegó en las subastas y que "son precios que no volveremos a ver".

Así, se puede hablar de un buen negocio para el privado, como cualquier otro en que se tiene la demanda garantizada y el comprador más serio posible, que es el gobierno de un país, "pero sobre todo, es un buen negocio para la CFE, que se hace de infraestructura para generación propia y también de la energía renovable, sin poner un peso".

"Es un esquema más neoliberal que nada", dijo el experto, "el gobierno ya destrabó 10 gigawatts de energía renovable en el país, anclándose en la IP, eso es un gran avance".

Después de la construcción de los parques, con instalaciones que costarán alrededor de 1 millón de dólares por mega, el esquema está diseñado para generar retornos de inversión en 10 años cuando se firman contratos de venta de energía a la CFE por 25 años.

El hecho de que se haya asignado únicamente 25% de las necesidades planteadas para energía eólica se debe a que son construcciones demasiado complejas y necesitan un año de pruebas en el suelo donde se instalarán, actividades que se dejaron de realizar cuando el ex presidente Andrés Manuel López Obrador y la entonces secretaria de Energía Rocío Nahle cancelaron todas las actividades del sector.

A la vez el proyecto termosolar de 100 megawatts que quedó desierto en Baja California Sur refleja también desinterés de la industria por el desarrollo de proyectos complicados, cuando la energía fotovoltaica es tan asequible hoy en día, como se demostró en los 6,710 megawatts adjudicados en todo el país, frente a un requerimiento de 3,550 megawatts que el gobierno puso en la mesa.

Según Ramírez Bocanegra, existe información por parte de las autoridades sobre un segundo proceso para contratos mixtos, en que se espera que exista mayor inversión eólica. La industria espera por lo menos un total de seis procesos del tipo, entre convocatorias para el otorgamiento prioritario de permisos -que ya lleva una ronda concluida con 17 plantas para 3,300 megawatts a desarrollarse y el anuncio de otro proceso con capacidad esperada por definirse- y otras dos licitaciones.

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Karol García Zubía

Karol García Zubía es reportera de Empresas y Negocios, especializada en temas de energía.

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