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Nissan busca incentivos fiscales para evitar 2,000 despidos
Los aranceles de EU hacen “inviable” la operación de la firma en México, pues han absorbido entre 1,000 y 1,200 del flujo de la empresa, dice Rodrigo Centeno, CEO de Nissan Mexicana.

Rodrigo Centeno, presidente y director general de Nissan Mexicana.
Luego de que Nissan Mexicana confirmara que se encuentra en la “cuerda floja” por el impacto arancelario, lanzó un “SOS” al gobierno de Claudia Sheinbaum para que se otorguen incentivos fiscales a la brevedad para evitar el cierre de un turno laboral en la fábrica de Aguascalientes, que implicaría la pérdida superior a 2,000 empleos.
Rodrigo Centeno, presidente y CEO de Nissan Mexicana, dijo que ya planteó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y con Economía la necesidad de apoyos que incluyen esquemas de deducibilidad de inversiones o gastos, amortización acelerada de inversiones, o apoyos para compensar los costos laborales, puesto que se han destinado entre 1,000 y 1,200 millones de dólares para absorber el impacto de 25% de las tarifas impuestas por el presidente Donald Trump.
En entrevista con El Economista, el directivo de Nissan Mexicana sostuvo que los aranceles de exportación a Estados Unidos hacen inviable la operación de la automotriz japonesa a largo plazo en México, amenazan producción y han frenado los planes de inversión en electrificación para el país.
A pesar de mantener una meta de producción de 600,000 unidades para el año fiscal 2026 (que representaría incremento), la empresa está preparada para tomar decisiones drásticas, incluyendo posibles recortes de personal, si la situación no mejora.
Centeno explicó que la compañía busca optimizar su capacidad de producción para alcanzar la meta, incluso con la reasignación de la producción de Frontier y la reducción de exportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, la presión es tal que se contempla la reducción de un turno de trabajo en la planta de Aguascalientes, lo que afectaría entre 1,800 y 2,000 empleos directos, además de los indirectos en la cadena de suministro.
“Estamos preparados para tomar esas determinaciones, esas decisiones en los próximos meses… en la eventualidad de que tengamos la necesidad de reducir todavía más de lo que hemos hecho, y estamos hablando aproximadamente de una primera etapa la contratación de un turno. Nuestra manufactura en Aguascalientes, un turno es entre 1,800 y 2,000 posiciones directas”, estableció el responsable de la armadora japonesa.
Nissan México se encuentra en una situación de “alto estrés” debido a los aranceles y lo más preocupante tiene que ver con la necesidad que “hemos visto reducir la cantidad de unidades que exportamos a Estados Unidos”, como es el caso del sedan Sentra y la Kicks. De acuerdo con el Inegi, las exportaciones de Nissan cayeron 27.1% durante el primer trimestre del año.
Japón, mejor que México
Nissan argumenta que esta condición es “insostenible” y busca una base de negociación, mediada por las autoridades mexicanas, para lograr condiciones más parecidas a las de otros países como Japón, que enfrenta un arancel del 15% sin las obligaciones de contenido regional del T-MEC.
Contrario a la tendencia global de Nissan de eliminar algunos modelos, la estrategia en México es mantener y fortalecer la base de producción y demanda local.
La operación mexicana es la cuarta más importante para Nissan a nivel global en áreas comerciales, de manufactura e ingeniería, y la compañía sigue invirtiendo fuertemente en el país, como lo demuestra el reciente inicio de producción de la nueva pickup en Aguascalientes. Nissan destaca que es la empresa que más produce en México para el mercado mexicano, con un 85% de sus ventas locales siendo de producción nacional.
Un efecto directo de esta situación de incertidumbre es la detención de los planes de manufactura de vehículos electrificados en México. Aunque existían proyectos para establecer capacidad de producción de vehículos eléctricos en el país, estos han sido pausados, aseveró Rodrigo Centeno.

