La empresa sueca Volvo se encuentra listo para producir autobuses eléctricos en México y todo el desarrollo de la tecnología de movilidad cero emisiones, por lo que sólo falta el aval de las autoridades capitalinas para arrancar el proyecto, así como de que se sumen otros gobiernos de grandes ciudades en el país.

Gilberto Ramírez, director de Planeación Estratégica de Volvo Buses México, anunció que cuenta con un proyecto para poner en marcha 10 unidades eléctricas en los corredores de las líneas del Metrobús de la Ciudad de México.

Aunque admitió que faltan incentivos fiscales para la introducción de la tecnología, por lo que se tendrá que cabildear con las autoridades federales y locales para que se brinden estímulos.

Volvo ensamblaría los autobuses eléctricos en su planta de Tultitlán, Estado de México, en donde se tiene la capacidad de producir 12 unidades por día, y además de proveer al mercado local, se buscará exportar.

El directivo refirió que proyectos como la Línea 0 en la Ruta Bicentenario, con un volumen de 260 unidades, darían viabilidad para arrancar la producción local de autobuses eléctricos en México. Se trata de fabricar los vehículos acordé a las necesidades de cada ciudad.

Ramírez comentó que también existe el interés de los gobiernos de Guadalajara, Monterrey y Estado de México para sumarse al proyecto de cero emisiones.

Durante la presentación del autobús totalmente eléctrico modelo 7900, el director de Volvo anunció que ya tienen desarrollada la propuesta para la Ciudad de México y están en plática con las autoridades del Gobierno de la Ciudad para revisar la viabilidad de un proyecto de electro-movilidad y cero emisiones en el país.

Anteriormente, dijo, lo único eléctrico era el trolebús con cable, pero ahora Volvo participará en el Metrobús y el RTP. “Hemos tenido buena colaboración y administración de la Ciudad de México, ocupándolo como una prueba piloto, para después ir a Guadalajara, Estado de México o diversas zonas como Monterrey”.

La puesta en marcha de autobuses eléctricos está fundamentada en su filosofía #CiudadCero, que se traduce en definición de urbes con cero tráfico, cero accidentes, cero ruido y cero emisiones. “Como Volvo, el granito de arena que estamos colocando es tener esta tecnología y desarrollarla en nuestro país, tenemos el espacio, tenemos una línea disponible. Antes fabricábamos equipo de construcción, así que este espacio está disponible para arrancar una línea de producción de cero emisiones”, destacó Francisco Loera, gerente de Volvo.

El director de Planeación Estratégica de Volvo Buses México explicó que la empresa cuenta con todo soporte tecnológico para atender el sector de los eléctricos, “tiene una red de servicio y maneja talleres dentro de los patios de los clientes, esto es una ayuda fuerte para mantenimiento. Volvo ofrece valor agregado adicional”.

Los costos operativos de las unidades son menores y hay retorno de inversión, que podría darse en un lapso de seis a ocho años, pero un gran impulso serían los incentivos fiscales para apalancar la tecnología en México, refirió.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx