Pese a que se tenía prevista la salida de Uber de Colombia a partir del próximo 1 de febrero, la empresa estadounidense informó que desde el 16 de enero dejó de funcionar en Barranquilla.

Cabe recordar que la decisión de Uber de salir del país fue tomada debido a la orden de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de suspender sus servicios en Colombia, al fallar una demanda que interpuso Cotech (quienes manejan la aplicación de Taxis Libres) por competencia desleal. Esta decisión no ha caído bien en los usuarios, al punto que expertos en tecnología como Diego Santos han criticado las circunstancias en que se da la salida.

Según un comunicado publicado por la compañía, “Uber se despide de La Arenosa y agradece a los más de 5,000 socios conductores y más de 27,500 usuarios que demostraron su confianza desde la llegada de la app de Uber a la Puerta de Oro de Colombia en diciembre del 2014”.

Dicho documento también destaca que esta salida es producto de la decisión de la SIC. Sin embargo, Uber continuará haciendo uso de todos los recursos legales que estén a su alcance para retomar su operación en el país.

La firma recordó que Uber Eats continuará con su operación normal. Este servicio no se vio afectado tras la decisión de la entidad reguladora.

Cabe recordar que a inicios de esta semana, el gobierno anunció que trabajará en conjunto con el legislativo para lograr una reglamentación en el país para plataformas que prestan servicios de transporte. En dicha ocasión, Uber respondió al gobierno y aseguró que la opción planteada, si bien es un primer esfuerzo para reglamentar, no es una inmediata para la aplicación.

Prohibición en otros países

Pese a las opiniones encontradas, hay que recordar que Colombia no es la única nación que se ha enfrentado a esta discusión en el mundo, tal como lo ha asegurado la ministra de Transporte, Ángela María Orozco Gómez, en varias declaraciones a medios de comunicación.

La lista a la que se sumará Colombia a partir del otro mes está conformada por 15 países más, entre los que se destacan Dinamarca, Inglaterra, Alemania (menos Munich, Düsseldorf y Berlín), Italia, Francia y otros. En estos territorios, Uber ha dejado de operar por diferentes motivos, que van desde la prohibición por parte de los gobiernos, o simplemente porque la firma no estuvo de acuerdo con las condiciones que le pusieron los respectivos gobiernos para que continuara trabajando y decidieron salir.

En el caso de Dinamarca, se le exigió a la compañía que tenía que hacer uso obligatorio de taxímetros y sensores de ocupación, por lo que decidieron salir en marzo del 2017. Algo similar pasó en Alaska, donde la firma no acató la legislación que la obligaba a inscribir a los conductores como taxistas, por ello salió en el 2015. Los problemas laborales llevaron a Uber a dejar su operación en casi todas las ciudades de Alemania, ya que sus socios conductores no contaban con la licencia necesaria para prestar el servicio.

No todos los casos en los que Uber ha dejado de operar han sido producto de no acatar la legislación. Por ejemplo, en Londres, Transport for London no le renovó la licencia de operador a la firma estadounidense. Según medios internacionales, esta negativa se dio porque la empresa fue acusada de usar un software para espiar a los funcionarios y no cumplía con las normas de seguridad.