Grupo Telefónica generó aproximadamente 700 millones de pesos por la venta de 250 torres a MATC Digital de American Tower en junio de 2019 y la transacción se pactó con la salida de un primer paquete de 200 torres, mientras que el resto cambió definitivamente de dueño una vez que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) validó la concentración general de todos estos activos, en noviembre pasado.

De acuerdo con documentos del expediente UCE/CNC-004-2019 del IFT, las 250 torres que fueron de Telefónica se localizan por todo el territorio nacional y American Tower tuvo la oportunidad de intercambiar hasta cien de las torres involucradas en el proceso de venta por otras de Telefónica que hicieran mejor sentido a su estrategia de negocio y siempre que esa intención también conviniera a los intereses de esta compañía.

Las torres eran utilizadas en exclusiva por Telefónica para mantener la prestación del servicio de su marca Movistar en el país y al pasar a manos de American Tower quedarán a disposición de terceros concesionarios que tengan necesidad de utilizarlas para sus propios servicios de telecomunicaciones.

La concentración tuvo que ser notificada al IFT y validada por este órgano autónomo debido a que su monto económico excedió los umbrales establecidos por la Ley Federal de Competencia Económica (LFCE), en su artículo 86.

El IFT autorizó la transacción, entre otros argumentos, porque las 250 torres sólo elevaron en 0.54% la participación de mercado de American Tower en el negocio del arrendamiento de espacios en torres, aunque así esa compañía podría competir con mayor agresividad en un mercado dominado por Telesites —el primer jugador del segmento en México por sus más de 16,606 torres a mitad de 2019— y también ante Mexico Tower Partners, Centennial, 1/MT, Phoenix Tower Partners, BST Towers, Torrecom, los otros competidores de relevancia.

En cerca de una década, American Tower ha adquirido más de 2,800 torres a distintos operadores de telecomunicaciones en México:

En noviembre de 2012 compró 827 torres a Axtel y otras 210 a Telefónica; mientras que en septiembre de 2013 adquirió 1,666 torres de Nextel y en octubre de 2017 compró también otras 142 de Axtel.

Para Telefónica, la venta de estos activos se enmarca en una época en que la compañía se desprende de activos no estratégicos para financiar sus operaciones, pagar deuda e incursionar en nuevo negocios que la acercan más a su transformación digital.

Mientras convino con American Tower esta transacción, Telefónica definió con AT&T un contrato de uso compartido de la red de ese operador en su último tramo y comenzó a devolver también frecuencias de espectro no críticas para su negocio.

En enero de 2019, también se conoció que Movistar había vendido activos de fibra óptica a Neutral Networks e Even Telecom y esa venta superó el valor de los 677 millones de pesos.