Estados Unidos propuso que 40% del contenido de un automóvil se fabrique utilizando mano de obra pagada de 16 dólares o más por hora para tener derecho a ser exportado sin cobro de aranceles en el marco de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Para una camioneta pick up, elevó el mismo tipo de requisito a 45%, poniendo en ventaja al propio Estados Unidos y a Canadá y marginando a México en el cumplimiento de este requisito, al no pagar actualmente la media de ese salario a los empleados automotrices en ninguna zona.

Su iniciativa permitiría que 15 puntos porcentuales de ambos umbrales provenga de empleados en trabajos de investigación y desarrollo, ventas, software y desarrollo de productos. La manufactura con altos salarios, por tanto, cubriría los 25 puntos porcentuales restantes para el caso de vehículos livianos y 30 puntos para las camionetas.

La proposición fue presentada el jueves pasado, en Washington, DC, por Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, y discutida el viernes con sus contrapartes de México, Ildefonso Guajardo, y de Canadá, Chrystia Freeland.

En su anterior propuesta, Lighthizer había pedido que 30% del valor de los insumos, partes y componentes de un auto o de una camioneta se fabricaran en zonas de América del Norte donde se paguen salarios promedio de al menos 16 dólares por hora para gozar de las ventajas arancelarias, a la vez que 5 puntos porcentuales de ese umbral correspondieran a investigación y desarrollo y los otros conceptos no vinculados a fabricación y ensamblaje.

El gobierno de Estados Unidos puso como otro requerimiento incrementar de 62.5 a 75% el valor de contenido regional para que los vehículos automotores puedan evitar el pago de aranceles. Para la entrada en vigor de esa nueva tasa, habría un periodo de transición de dos años en el caso de los vehículos ligeros y de cuatro años para las camionetas pick up. Lighthizer pidió que 70% del acero y del aluminio usado en la producción de autos y camionetas sea originario de América del Norte.

A su vez, las piezas automotrices “esenciales”, como el motor, la transmisión, el chasis, la carrocería, las partes estampadas y la suspensión, también tendrían que cumplir con un valor de contenido regional de 75% a partir de un plazo de cuatro años. Por lo que respecta a las autopartes “principales”, la tasa sería de 70% y para las “complementarias”, de 65 por ciento.

El rastreo del origen de los insumos, partes y componentes se eliminaría de manera inmediata.

Las reglas de origen del TLCAN y otros TLC ayudan a garantizar que los beneficios de esos acuerdos comerciales se otorguen únicamente a los bienes producidos por las partes signatarias y no a los bienes fabricados total o parcialmente en otros países.

Contrapropuesta mexicana

México presentará una contrapropuesta de reglas de origen automotriz “híbrida que incorpore planteamientos de los estadounidenses y canadienses con la premisa de lograr una mayor integración regional, periodos de transición para el acoplamiento de la industria, así como algunas categorías o grupos de autopartes con diferentes contenidos, que permitan reforzar la competitividad de América del Norte.

De acuerdo con fuentes allegadas a la negociación, la industria mexicana podría solicitar plazos de 10 años para la entrada en vigor de la nueva regla de origen, cuyo contenido regional incrementaría hasta 70% para autos y categorías más bajas en autopartes. Pero, sin el tema de salarios, porque justamente México es la nación que le da competitividad a la región. La propuesta será elaborada entre la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Secretaría de Economía, la cual se presentará la próxima semana, planteamiento que buscará que no haya “disrupción” comercial, que puedan fluir las inversiones y la producción en los tres países se mantengan como hasta ahora.

El lunes pasado, Eduardo Solís, presidente de la AMIA, sostuvo que la nueva propuesta de Estados Unidos posee “candados sobre candados” que la hace inalcanzable para toda la industria, trabaja de la mano del gobierno mexicano para presentar una propuesta en reglas de origen, que sea asequible y se permita a las empresas ajustarse a esas condiciones.

De acuerdo con la industria establecida en México, una regla de origen diferenciada (con diversos porcentajes) sería una opción, porque no es lo mismo un estampado en metal, que lo único que conforma es la materia prima y el resto de la manufactura es una prensa, que una autoparte electrónica de uso automotriz, porque se estima que 80% de electrónicos es de origen asiático para ser competitivos, y los existentes en EU y Europa resultan más costosos.

Reglas de origen automotrices: ¿qué pide ahora EU?

  • Cambia su propuesta de regla de origen de 85 a 75% (el nivel vigente es de 62.5 por ciento).
  • El periodo de transición sería de dos años para vehículos compactos y de cuatro años para camiones ligeros.
  • Del contenido regional de 75%, 40 puntos porcentuales deben provenir de regiones con salarios de al menos 16 dólares la hora, para el caso de autos, y de 45 puntos para el caso de camionetas.
  • De 40-45% de contenido regional proveniente de lugares con altos salarios, 15 puntos porcentuales deben ser de empleados en trabajos de investigación y desarrollo, ventas, software y desarrollo de productos.
  • El contenido regional de acero y aluminio utilizado en la producción de automóviles debe ser de 70 por ciento.
  • Las piezas “esenciales”, como el motor, la transmisión, chasis, carrocería, partes estampadas y la suspensión tendrían que cumplir con una regla de 75% en cuatro años.
  • Por lo que respecta a las autopartes “principales”, la tasa sería de 70% y para las “complementarias”, de 65 por ciento.
  • El rastreo del origen de los insumos, partes y componentes se eliminaría de manera inmediata.

[email protected]