Finales de mayo o principios de junio es la fecha que se ha fijado el gobierno de de Mauricio Macri para firmar un proyecto de ley que establece un código minero nacional en Argentina. La iniciativa tiene como principal objetivo posicionar al país como un destino atractivo para las inversiones en el sector, tras años de retraso en comparación con los vecinos Chile y Perú.

La administración de Macri pretende que el código comience a regir antes de fin de año, para lo cual es necesario su aprobación en el Poder Legislativo. Entre los componentes principales, espera incluir regalías de 3% sobre el nivel bruto de ventas, además de estandarizar las normas de extracción en todo el país, hoy dispares.

Con ello, el gobierno espera atraer inversiones de gigantes como la estadounidense Albermale, la francesa Eramet, la asiática Jiangxi Ganfeng y la chilena SQM, en un flujo de proyectos mineros que podrían totalizar 20,000 millones de dólares al 2025.

La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) espera que la nueva legislación contenga un sistema progresivo de impuesto a las ganancias, según manifestó el presidente del gremio, Marcelo Álvarez, en una entrevista recogida por Bloomberg.

La institución prevé 1,100 millones de dólares de inversión este año, de los cuales 825 millones de dólares corresponden a viabilidad y construcción de minas de oro, plata, litio y cobre. El próximo año, el aporte en viabilidad y construcción podría superar los 1,700 millones de dólares.

La entrada de recursos podrían acelerarse con la nueva normativa nacional. Actualmente, casi un tercio de los proyectos presentados está frenado debido a que algunas provincias restringen la minería a tajo abierto o el uso de cianuro.

La industria también necesita superar el problema de imagen, especialmente tras una serie de derrames que ocurrieron en la mina de oro Veladero, propiedad de Barrick, en San Juan. La empresa busca reanudar las operaciones este mes.

Líder en litio

En marzo de este año, Albermale revisó al alza sus proyecciones de demanda global de litio. Si antes esperaba que el consumo del mineral tuviera un crecimiento anual de 20,000 toneladas hasta el 2021, ahora prevé que la expansión será de no menos de 30,000 toneladas cada año.

Argentina busca acaparar parte del creciente mercado, que el año pasado vio 190,000 toneladas de litio consumidas en el mundo, unas 15,000 más que el año anterior y que aún fueron insuficientes para satisfacer la demanda.

En un informe emitido este mes, el Ministerio de Energía y Minería de Argentina señaló que la participación del país en el mercado mundial de litio pasó de 11% a 16% en el 2016, lo que la convirtió en el proveedor más dinámico. La autoridad pretende aumentar la capacidad de producción del mineral a 145,500 toneladas anuales en el 2022, casi cinco veces la que tiene actualmente.

El secretario de Minería argentino, Daniel Meilan, asegura que unas 40 empresas extranjeras tienen proyectos en el país, más de la mitad de ellos relacionados con litio. Argentina cuenta con 17% de las reservas estimadas en el mundo, frente a 21% de Chile y 30% de Bolivia.

Proyectos en cartera

El Gobierno argentino anunció en marzo que la canadiense Enirgi Group, con oficinas centrales en Australia, invertirá 720 millones de dólares en la extracción de litio. La empresa, que ya cuenta con un sitio piloto, pretende construir una nueva planta que le permita extraer 20,000 toneladas al año.

Otra australiana, Orocobre, proyecta una inversión de 160 millones de dólares en los próximos tres años; de concretarse, elevaría la extracción en la provincia argentina de Jujuy de 13,000 toneladas actuales por año a al menos 20,000 toneladas.

No son los únicos proyectos en cartera. Litihum Americas y SQM buscan explotar el yacimiento de Cauchari-Olaroz, cuyos costos de producción son cercanos a los 2,495 millones de dólares; Galaxy Resources, en tanto, planea invertir 376 millones de dólares en el sitio Sal de Vida.

La australiana Dark Horse está interesada en la producción de carbón en la Patagonia, mientras que la empresa Snowy Mountains abrirá oficina en Buenos Aires. Por su parte, Toyota evalúa construir una planta de baterías en la provincia de Jujuy, según información de Bloomberg.