La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) adjudicó hoy a la empresa Oner el contrato para instalar un sistema de bloqueo de drones alrededor de Palacio Nacional, residencia y oficina del presidente Andrés Manuel López Obrador, por un valor de 5,487,356 pesos. La adjudicación se produjo en una segunda vuelta licitatoria, luego de que la primera fue cancelada por la Sedena el 2 de agosto pasado.

Oner, cuya razón social es Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial, S.A. de C.V., es una empresa ubicada en la calle Quetzalcóatl 201, en el barrio de La Herradura, en Tulancingo, Hidalgo. Su representante legal es Luis Alberto Fosado Vargas. Oner también había participado en la primera ronda de la licitación con una propuesta económica 428,644 pesos mayor que la presentada en esta segunda vuelta.

Oner cuenta con experiencia en la instalación de inhibidores de señales de radiocomunicación en centros penitenciarios, bases militares y oficinas bancarias y en la instalación y operación de tecnologías de inhibición de frecuencias para protección de vehículos. Oner tendrá hasta el 29 de octubre de 2021 para entregar el equipo contratado por la Sedena y ponerlo en operación en Palacio Nacional. Si se apura, Oner podría tener listo el sistema para las festividades del 15 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México, espacio ubicado frente a Palacio Nacional.

Un sistema de bloqueo ciego

El sistema antidrones de la Sedena, conocido como drone jammer, consta de una antena que será instalada en la azotea del Palacio Nacional y de un centro de comando en la planta baja. Cuando se accione el sistema, la antena emitirá una radiofrecuencia que bloqueará las señales de radiocomunicación con las que opera el dron. Un dron —un objeto volador de control remoto— utiliza ondas radioeléctricas para ser operado a distancia.

Este tipo de sistemas drone jammer funcionan como un “bloqueo ciego”: al emitir la radiofrecuencia se bloquean todas las comunicaciones que actúen en las ondas electromagnéticas afectadas, sin distingo.

El drone jammer de la Sedena tendrá el poder de afectar las bandas 433 MHz, 900 MHz, 2.4 GHz y 5.8 GHz, lo que significa que cualquier aparato que utilice esas bandas será inutilizado durante el tiempo en que esté activo el sistema. Esto significa que las conexiones a internet WiFi y los sistemas GPS y Bluetooth se verán afectados.

La radiación del sistema antidrones de Palacio Nacional tendrá una potencia de hasta hasta 1 kilómetro a la redonda.

Durante la primera ronda de licitación, uno de los participantes en el concurso de compra pública sugirió a la Sedena utilizar un sistema distinto al de “bloqueo ciego”, pues advirtió que si el objeto volador portaba explosivos u otros materiales de riesgo podría causar daños a la población o a la infraestructura en caso de desplomarse sin control.

“Cuando se bloquea el GPS y las bandas de 2.4 y 5.8 GHz el dron buscará aterrizar en el sitio donde se encuentra, pudiendo lastimar a ciudadanos y edificios”, señaló el proveedor. Sugirió también incorporar un subsistema de detección de radiofrecuencia y un centro de comando y control para “detectar y bloquear de manera específica los objetos que representan una amenaza a la seguridad sólo en el espacio aéreo correspondiente y no bloquear los 360º de manera binaria”, encendido o apagado del sistema de inhibición. La Sedena desestimó los comentarios y le pidió ceñirse a los términos de la licitación.

Un dron es capaz de transportar armas y explosivos o funcionar como herramientas de espionaje y vigilancia, por lo que pueden ser considerados como objetos de riesgo para la seguridad nacional. Palacio Nacional fue habilitado como la residencia oficial del presidente López Obrador y además funciona como su oficina, en la cual realiza las principales labores de su función administrativa y de comunicación pública.

En el mercado de tecnología para inhabilitar drones existen fusiles de operación manual, que actúan de manera directa contra un objetivo seleccionado. La Sedena ya cuenta con 4 fusiles antidrones de la marca Hikvision, modelo UAV Jammer, que compró a INT Intelligence Telecom Technologies México en septiembre de 2020 por un valor de 816,262 pesos cada uno.

La Sedena mostró a la ciudadanía estos fusiles durante una concentración feminista en el Zócalo de la Ciudad de México en marzo de 2021, cuando personal de la Secretaría de la Defensa Nacional apuntó con ellos hacia la multitud.

Foto original de Colectiva Artemisas Veterinarias / Twitter @CAVets_

Segunda vuelta de licitación

La adjudicación a XXX se produjo en una segunda vuelta licitatoria. La primera vuelta, con la clave LA-007000999-E717-2021, se canceló el 2 de agosto de 2021, pues la Sedena consideró que “de continuarse con el procedimiento se pudiera ocasionar un daño o perjuicio a la propia dependencia”.

En esta nueva ronda adjudicada hoy, con la clave LA-007000999-E846-2021, participaron seis empresas con las siguientes propuestas económicas, ordenadas de mayor a menor precio (todos contemplan IVA):

1. CTI Tecnologías Integradas: 7,467,152 pesos.

2. Koor Intercomercial: 7,134,000 pesos.

3. Alltekne: 6,200,000.48 pesos.

4. Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial (Oner): 5,487,356 pesos.

5. Global Business Solution (GBS Think Secure): 5,303,907.44 pesos.

6. FBC Datec: 4,524,000 pesos.

Oner (con razón social Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial) y GBS Think Secure, con sede en Monterrey, Nuevo León, volvieron a concursar y ambas presentaron propuestas económicas más bajas que en la primera vuelta licitatoria:

1. Oner: ahora 5,487,356 pesos; antes: 5,916,000 pesos.

2. GBS Think Secure: ahora 5,303,907.44 pesos; antes: 5,937,208.96.

En la primera vuelta participaron 7 compañías: Aerointegral, S.A. de C.V., DG Telecomunicaciones, S.A. de C.V., FBC Datec, S.A. de C.V., Global Business Solution, S.A.P.I. de C.V., INT Intelligence Telecom Technologies México, S.A. de C.V., Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial, S.A. de C.V. y TBN Tactical Equipment, S.A. de C.V.