Las acciones de América Móvil serie L que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ganaron 1.94% para cotizar en 15.75 pesos, lo que representa su mayor incremento desde marzo de este año; mientras que sus ADRs que se negocian en Nueva York subieron 2.97% para cerrar en 57.73 dólares.

Las alzas se registraron después de que se conociera la decisión del pleno de la Comisión Federal de Competencia (CFC) de no incorporar a su presidente, Eduardo Pérez Motta, en la votación en la que se reconsiderará la multa para Telcel.

De acuerdo con analistas, el posible bloqueo de América Móvil a la multa impuesta por la CFC es positivo para los títulos de la emisora, por lo que esperan un ligero repunte.

DIFÍCIL DE COBRAR

Desde un inicio, la multa histórica de poco más de 11,000 millones de pesos que fijó la CFC a Telcel por supuestas prácticas monopólicas era jurídicamente difícil de sostener y ante la salida del caso de Eduardo Pérez Motta, presidente de la CFC, es poco probable que se mantenga la sanción, coinciden especialistas.

Irene Levy, presidenta de Observatel, aseveró que es posible que la multa se caiga o se reduzca si prevalece el sentido de los votos de los comisionados en el inicio del procedimiento.

Telcel presentó ante la CFC un incidente de recusación contra Eduardo Pérez Motta, un recurso para impedir que éste participe en la revisión del proceso. El recurso fue admitido por el pleno.

De modo que sólo tres de los cinco comisionados que integran el pleno de la CFC votarán respecto del recurso de reconsideración de Telcel: Miguel Flores Bernés, Luis Alberto Ibarra Pardo y Rodrigo Morales. Agustín Navarro Gergely se excusó de participar.

En la sesión de pleno de abril pasado en la que se fijó la multa, los comisionados Flores Bernés e Ibarra Pardo votaron en contra de dicha multa, Rodrigo Morales votó en favor y Pérez Motta emitió el voto de calidad como Presidente.

CRÍTICAS ENCONTRADAS

Alberto Mansur, especialista en Competencia Económica, criticó que los organismos se pronuncien respecto de temas que siguen vigentes y de gran relevancia para un sector.

Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad, cuestionó que las instituciones no tengan la posibilidad de mantener sus decisiones jurídicamente, situación que genera debilidad institucional .

El Estado no está haciendo su trabajo. Falta fuerza a los reguladores y eso no da más que un reflejo negativo como país, situación que ahuyenta las inversiones, tal fue el caso de la licitación 21, proceso en el cual no hubo un solo participante extranjero .

María Cristina Capelo, coordinadora de la Red Mexicana de Competencia y Regulación, del Centro de Investigación para el Desarrollo AC, reprochó el hecho de que tanto los organismos como los agentes económicos utilicen los medios como recurso para defender sus posiciones, lo que demuestra vacíos en las políticas regulatorias . (Con información de Gloria Aragón)

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