En Washington se respira un ambiente de lograr acuerdos e interés político para que el gobierno de Donald Trump flexibilice los temas álgidos con México, que se traduciría en una señal de alcanzar un acuerdo trilateral en agosto, afirmó el director general del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales, Moisés Kalach.

“Hay una ventana de oportunidad”, observó el representante del también llamado Cuarto de Junto negociador desde Washington DC, en Estados Unidos.

Durante una entrevista telefónica, Kalach resaltó que persiste un ambiente “de que se quiere llegar a un buen resultado. Así lo indica el anuncio que hizo Trump con la Unión Europea de negociar, fue una buena señal y hoy veremos si Nafta es contundente en favor del libre comercio”.

Precisó que aun cuando no es una reunión trilateral, sino bilateral, es fundamental destrabar los temas sensibles entre México y Estados Unidos: temporalidad agrícola, solución de controversias y reglas de origen.

Moisés Kalach sostuvo que la guerra comercial que inició Trump con la aplicación de aranceles al acero y aluminio de México y otros países ya tiene repercusiones ante la política espejo del gobierno mexicano sobre productos del campo. “Ya comienza a lastimar a la base de electores del presidente estadounidense”, que son justamente el sector agroalimentario.

Este panorama, dijo, nos puede poner la mesa para que presionen y lleven a Estados Unidos a flexibilizarse.

Desde la perspectiva del director general del Cuarto de Junto, “el momento se está acercando, la voluntad está ahí. Hay interés político por la elección de noviembre”.

Lo que debe quedar claro, advirtió, es cuidar la huella de la inversión que ha marcado la industria automotriz en México y, por tanto, debe haber una regla de origen balanceada para no lastimar al país.

En cuanto al tema de mecanismos de solución de controversias, es indispensable para México tenerlo, ya sea mantener el actual o renovarlo, pues con los aranceles impuestos es un método de defensa contra acciones unilaterales.

Llegó el momento para tomar las decisiones difíciles en torno al acuerdo trilateral y porque también se han alineado los tiempos de los calendarios políticos, aunque éstos sean muy cortos, afirmó.

Para que el tratado se apruebe antes de la transición del Poder Ejecutivo de México, el TLCAN 2.0 debe ser entregado al Congreso estadounidense 90 días previos al 30 de noviembre, a fin de que este organismo autorice al presidente Donald Trump firmarlo.

Kalach destacó que dependerá del acuerdo de México y Estados Unidos que Canadá también pueda hacer lo suyo; una vez acordada una reunión trilateral, los técnicos de las mesas de trabajo podrán ir llegando bajo demanda del tema.

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