En febrero, por segundo mes consecutivo, la recuperación de la actividad turística en México presentó signos negativos, principalmente por el cierre de fronteras de países europeos, las restricciones de Estados Unidos y la cancelación de vuelos con Canadá por los rebrotes de la pandemia del Covid-19.

Durante el segundo mes del año el país recibió divisas turísticas por 799.1 millones de dólares, 66.1% menos en su comparación anual, y llegaron un millón 587,130 turistas internacionales (turistas de internación y turistas fronterizos), lo que representó una baja del 57.9%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

A pesar de que el gasto promedio de los turistas internacionales en febrero tuvo una baja caída del 18.7%, al pasar de los 289.00  a los 235.04 dólares, el que realizaron los turistas de internación que ingresaron vía aérea fue de 1,073.76 dólares, lo que representó un incremento del 0.5% respecto a igual mes de 2020.

En el acumulado del primer bimestre las divisas (1,733.2 millones de dólares) registraron una caída del 62.7% y el arribo de turistas (tres millones 510,800) una disminución del 53.6%, en relación a igual periodo del 2020, cuando México aún no presentaba afectaciones por la crisis sanitaria.

Además, por onceavo mes consecutivo, la actividad de cruceros se mantiene sin ninguna actividad.

“El año empezó con muchas complicaciones para la actividad turística internacional porque se volvieron a registrar altas caídas porcentuales y no existen campañas precisas de promoción ni de comunicación en el extranjero sobre las medidas que se están tomando en México, lo que puede ser un aliciente para retomar los flujos de viajeros”, comentó el presidente del Colegio de Licenciados en Turismo de Guerrero, Abraham Garay.

El especialista fue durante más de cinco años director del fideicomiso de promoción de turismo en Acapulco, lo que le permitió conocer el comportamiento del turismo de EU y Canadá, que son los dos principales emisores de turistas a México, y dijo que si bien febrero es un mes donde se empieza a diluir el impacto de viajeros canadienses, se trata de un mercado que “bien estimulado” puede generar continuidad el resto del año.

“Ya hay cifras positivas para el turismo internacional para el próximo verano y el proceso de vacunación, aunque lento, también es un aliciente. Lo que se debe hacer en este momento es estrechar la relación gobierno empresarios para generar confianza en los turistas, nacionales e internacionales. Ya no podemos perder tiempo”, agregó.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx