México captó 3,933 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) en la producción de automóviles y camiones en el 2019, lo que representó un alza de 18% interanual y un récord.

También con ello, la producción de autos y camiones se colocó como la rama de producción que más llegadas de IED obtuvo en el año pasado, superando a la banca múltiple (3,699 millones de dólares) y la producción de autopartes (3,014 millones de dólares).

Las mayores inversiones en la industria terminal conllevan normalmente una mayor producción y exportación de vehículos automotores para los próximos años.

Una vez que los tres países aprueben el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el Departamento de Comercio estadounidense anticipa aumentos en las exportaciones de Estados Unidos y México en este sector.

El T-MEC cambia las reglas de origen de los automóviles, lo que exige que 75% del contenido de automóviles se produzca en América del Norte y que las piezas clave de automóviles principales siempre se originen en la región. Esto significa que, después de un periodo de introducción gradual, sólo los bienes con este contenido recibirán acceso libre de aranceles.

En ese marco, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz estima que México se convertirá en el quinto productor mundial de vehículos en el 2021 debido a los nuevos jugadores de fabricación de equipo original.

En el 2018, México se ubicó como el sexto mayor productor de vehículos con casi 4 millones de unidades. Sin embargo, el ensamble se redujo 4.1% en el 2019, a 3 millones 751,000, según datos del Inegi.

Este resultado se debió porque siete de las 11 armadoras que operan en México reportaron una reducción en su actividad manufacturera, destacando Mazda (-38.6%) y FIAT Chrysler Automobiles (FCA, -12.3 por ciento).

Tanto las inversiones como la producción de autos y camiones están estrechamente vinculadas con las correspondientes a las partes automotrices. Por lo común, cada nueva planta de ensamblaje crea un clúster automotriz en su alrededor, sobre todo con fábricas de las principales autopartes que requiere.

El anterior máximo histórico de entradas de IED en la producción de autos y camiones se registró en el 2017, con 3,882 millones de dólares. Se espera que conforme se actualice la cifra preliminar del 2019, el récord despunte más.

En este mismo indicador, México sólo ha rebasado los 3,000 millones de dólares en cuatro de los últimos cinco años, lo que evidencia el auge reciente en la industria automotriz del país.

Otras ramas destacadas en la IED durante el año pasado fueron: la industria de bebidas (1,942 millones de dólares), las operaciones de servicios de telecomunicaciones inalámbricas (1,479 millones) y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica.

En los últimos seis años, los grandes ingresos de IED de México se han traducido en la construcción de 10 nuevas plantas automotrices: cinco de nuevos entrantes (Audi, BMW, KIA, Daimler AG e Infiniti-Nissan) y cinco de productores que ya operaban en el país. Algunas de estas nuevas plantas están entre las más grandes y modernas de América del Norte. Entre las nuevas inversiones del 2019, destacan las construcciones de nuevas plantas de BMW y Toyota, la adaptación de nuevas líneas de producción de Nissan y la construcción de nuevas plantas de autopartes de Kamax.

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