Si el nuevo presidente de Estados Unidos intenta revertir la integración económica de América del Norte, afectará a la región en su seguridad y la hará más débil frente a terceros países, advirtió Ildefonso Guajardo, secretario de Economía (SE).

Por su naturaleza y por sus vínculos, América del Norte debe permanecer fuerte, consolidada y aliada, no sólo en su estrategia económica, sino en su estrategia de seguridad , dijo el funcionario al participar en la convención de la Cámara de Comercio de Canadá (CanCham).

Guajardo afirmó que el gobierno mexicano espera que el presidente Barack Obama tenga la fuerza para transmitir este mensaje de la conveniencia de fortalecer la integración y las relaciones entre Estados Unidos, Canadá y México, en la cumbre trilateral que se realizará a finales de junio.

Seremos más competitivos y fuertes y, sin duda, no debemos caer en la tentación de escuchar discursos que a lo único que nos llevan es al proteccionismo, a cerrar nuestras fronteras y a ser individualmente más débiles frente a terceros , agregó. Donald Trump, el virtual candidato del Partido Republicano, ha dicho en su campaña que, de ganar las elecciones presidenciales, impondría un arancel de 35% a las importaciones de automóviles originarios de México y mandaría construir un muro en la frontera común, con un costo que cobraría a México.

Independientemente de quien gane estas elecciones, Guajardo destacó que tiene instrucciones presidenciales de analizar todos los escenarios para preparar las políticas públicas consecuentes.

Pierre Alarie, embajador de Canadá en México, dijo que el presidente Enrique Peña Nieto hará una visita de Estado a su país del 26 al 28 de junio y que se espera que ahí se establezca una ruta de mapa para quitar las visas a los mexicanos.

Alarie expuso que los empresarios canadienses tienen interés de invertir en México, sobre todo, en los sectores de minería, aeroespacial y energético; destacó la necesidad de difundir más las oportunidades de negocios bilaterales.

En el mismo evento, José Paulo Carreño, subsecretario para América del Norte de la Secretaria de Relaciones Exteriores, recomendó a los empresarios planear sus negocios con base en las realidades y no en los discursos.

Varios de los ponentes coincidieron en la complementariedad de las tres economías de América del Norte y de cómo las empresas se interrelacionan cada vez más en las cadenas de valor. Entre los retos, mencionaron aspectos como lograr un mayor avance en la seguridad, los intercambios en servicios educativos y el conocimiento mutuo de sus culturas.

Los tres países operan desde 1994 el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y participan en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés).

rmorales@eleconomista.com.mx