Luego de los amagos y jaloneos entre México y Brasil por el comercio automotor, ambos países retomarán las negociaciones este miércoles, en un intento por alcanzar una solución a este conflicto que detonó la nación sudamericana, con la intención de reducir las exportaciones de vehículos mexicanos en el marco del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55.

De visita a México, los ministros brasileños de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, y de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, abordarán el tema automotor-de forma personal- con el secretario de Economía, Bruno Ferrari, informó la Agencia Brasil.

La presencia de Pimentel y Patriota en nuestro país tiene la pretensión de establecer un límite de 1,400 millones de dólares anuales para las exportaciones de vehículos mexicanos hacia Brasil, esto es la mitad de lo que hoy se comercia; así como un compromiso de aumento gradual del contenido regional de los autos vendidos a Brasil, de hasta 45%, actualmente los autos de México cuentan con 30% de contenido nacional.

El gobierno brasileño también propuso incluir camiones, camionetas y autobuses entre los vehículos que pueden ser comercializados entre los dos países con beneficios arancelarios, refiere la agencia.

AUTOS MEXICANOS, AL STOCK

Durante el mes de enero, las plantas armadoras mexicanas registraron ventas a la nación sudamericana por 11,030 vehículos (de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, AMIA), lo que representó un incremento anual de 115%, parte del cual estaría explicado por la incertidumbre entre los importadores brasileños de que su país imponga un arancel a los vehículos provenientes de México, afirmó Salvador Saavedra, vicepresidente del sector automotor de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

De acuerdo con el industrial, en este contexto, los importadores brasileños estarían realizando pedidos adicionales para hacer inventario , ya que el producto no se comercializa de inmediato en el mercado interno porque la demanda local brasileña registra una tendencia decreciente.

En ese sentido, la producción de autos en Brasil cayó 19.2%, mientras que el mercado doméstico desaceleró 23% durante el primer mes del 2012.

Como el mercado brasileño ha caído, las exportaciones mexicanas se vieron incrementadas por toda la incertidumbre, en el interés de que en cierto tiempo podría tener algún arancel, pues quien pudo importar antes de este punto va a hacer muy buen negocio , aseveró el industrial.

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