El director de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), Rodrigo Vásquez, afirmó que se implementará un proceso de racionalización de slots (horarios de despegue y aterrizaje) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para no rebasar los 50 millones de pasajeros que atendió el año pasado y que el crecimiento natural esperado para el 2020, 2 millones de pasajeros, tendrá que ser atendido en el Aeropuerto Internacional de Toluca por decisión de cada aerolínea.

“La tentación (como autoridad) de imponer una decisión es grande, pero yo creo que no va a ocurrir”, comentó.

Desde la entrada del nuevo gobierno, dijo, se ha buscado un estricto cumplimiento de los slots y ya no se autorizarán más, para nuevas rutas o incremento de frecuencias, como excepcionalmente ocurría a pesar de la declaratoria de saturación. Además, la prioridad es privilegiar la seguridad.

De acuerdo con el funcionario, las líneas aéreas ya empezaron a hacer sus análisis operacionales y de negocio y los resultados los compartirán con la agencia, que se encargará de brindar las facilidades necesarias en dicha terminal que cuenta con infraestructura suficiente para no detener el crecimiento de la industria en el centro del país.

Dicha situación se relaciona directamente con la entrada en funciones del Sistema Aeroportuario del Valle de México, propuesto ante la cancelación del aeropuerto que se construía en Texcoco.

“Vamos a seguir fortaleciendo el que se aplique la normatividad para el uso de slots en el AICM. Estamos en una condición de saturación real, donde está totalmente topado el crecimiento y vamos a implementar medidas de racionalización de slots. La implicación de eso será distinta para cada aerolínea. Nosotros calculamos que hay un sobrecosto en uso de combustible cercano a 16% por tener los motores prendidos al estar en proceso de espera para despegar o llegar a su posición de desembarque”, comentó.

De acuerdo con información disponible en la AFAC, actualmente llegan a pasar hasta 40 minutos (en algunos casos más) para que despegue un vuelo en el aeropuerto capitalino o para que puedan descender los pasajeros por falta de posiciones de contacto. En caso de ir a Toluca, ocuparían entre seis y ocho minutos.

De Toluca a las playas

Para Rodrigo Vásquez, en Toluca existen las condiciones adecuadas para realizar viajes con una duración de hasta 90 minutos, con lo que podrían llegar a las principales playas del país, por ejemplo, en condiciones de total competencia. Desde ese aeropuerto, ya hay vuelos a Acapulco, Cancún, Huatulco, Zihuatanejo y Puerto Vallarta.

“Los vuelos cortos, en realidad, no sufren por la altura incremental de Toluca. Fundamentalmente no tiene afectación operacional en términos de diferencial de altura, si tienes más de hora y media de vuelo se empieza a sentir diferencial, sobre todo en horarios de alta temperatura, con sus implicaciones económicas. Reitero: será un ejercicio de planeación donde las aerolíneas tienen que evaluar la conveniencia de reducir costos operativos y el impacto en demanda”, refirió el funcionario.

Los resultados de los ajustes que realice el gobierno y las empresas se notarán ya desde el primer semestre de este año, porque no hay obstáculo visible para que la terminal de Toluca vuelva a tener una mayor actividad, como en el 2008, cuando se aproximó a los cuatro millones de pasajeros (el año pasado apenas fueron unos 700,000).

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