La compañía de viajes más antigua del mundo Thomas Cook, quebró brutalmente este lunes. El Gobierno británico, junto con la Autoridad Civil de Aviación, inició el proceso de repatriación de los miles de clientes que se encuentran en el extranjero, la operación más grande de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial. Se estima que alrededor de 600,000 personas que contrataron los servicios de la compañía están de viaje en estos momentos de las cuales 150,000 son británicos.