La farmacéutica estadounidense Purdue Pharma se declaró culpable de tres cargos penales por la producción y venta del opioide OxyContin, que generó una crisis nacional de adicciones, informó el miércoles el Departamento de Justicia.

Purdue también aceptó pagar 8,300 millones de dólares por multas, daños y gastos legales para saldar el caso penal en su contra, dijo el departamento.

En un acuerdo separado, la familia Sackler, que convirtió a Purdue en un gigante gracias a las lucrativas ventas de OxyContin, aceptó pagar 225 millones para saldar su responsabilidad civil ante el Departamento de Justicia.

Purdue se declaró culpable de un delito de fraude y de dos de violar las normas de soborno por la comercialización del fármaco. La farmacéutica estaba acusada de incitar agresivamente a los médicos a recetar este medicamento altamente adictivo.

"A través de la codicia y la violación de la ley, Purdue priorizó al dinero sobre la salud y bienestar de los pacientes", dijo el director asistente del FBI.