Permitir la operación de las cadenas de suministro es esencial para garantizar el abasto de los productos más solicitados de los consumidores como alimentos, bebidas y productos para la limpieza y el cuidado de la salud, coincidieron funcionarios y directivos de asociaciones mexicanas.

“A poco tiempo de haber iniciado la contingencia, y haber suspendido las actividades no prioritarias, se están rompiendo varios eslabones de esta cadena productiva”, mencionó Claudia Anaya, senadora de la bancada del PRI.

La funcionaria expuso que la cadena de proveeduría como envolturas, embalaje y empacamiento utilizado en las actividades que actualmente pueden operar con normalidad en el país son considerados como no prioritarios, generando problemas a los proveedores.

“Se comenzaron a cerrar y a cortar esas cadenas de valor y, entonces, en muchos sentidos comenzaron a ver problema para conseguir su producto”, indicó.

En el marco de la “Conferencia Nacional para la Recuperación Económica”, Jaime Zabludovsky, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico) destacó que hay retos a los que la industria se enfrenta, entre ellos, conservar la eficiencia en la cadena de suministro.

“En las últimas semanas, autoridades de todos niveles afectaron actividades indispensables en la producción alimentaria, argumentando que no son esenciales, por ejemplo, la producción de empaques y embalajes, así como servicios logísticos”, señaló.

Ante ello, hizo un llamado a la federación para incluir en la lista de actividades esenciales a la proveeduría y definir los criterios aplicables.

El presidente de la asociación que integra a las más de 40 empresas líderes en el mercado de alimentos y bebidas destacó que se debe realizar una definición “exhaustiva”.

María Elena Vázquez Lira del Centro de Comercio Detallista del Tec. de Monterrey, propuso crear cadenas de suministro para la escasez de productos, mediante la construcción de cadena de proveedores que proteja a los empresarios más pequeños.

estephanie.suarez@eleconomista.mx