El gobierno de Estados Unidos se pronunció acerca de la reforma constitucional que se discutirá en México en el próximo periodo de sesiones del Congreso para devolver el dominio de la industria a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), asegurando que el uso de tecnologías más caras y sucias dificultará las metas climáticas compartidas, por lo que sería deseable que su vecino del sur diversifique sus fuentes de generación priorizando el combate al cambio climático y permitiendo que los privados participen puesto que son parte fundamental del desarrollo de este sector.

El vocero del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, aseguró en conferencia de prensa que el cambio climático es una prioridad para su gobierno y que espera que también o sea para su vecino estratégico del sur. 

“Hemos sido claros en cuanto a nuestras preocupaciones: promover el uso de tecnologías en muchos casos más sucia y en otros más cara por encima de las tecnologías más baratas renovables dificultará alcanzar las metas climáticas que son prioridades compartidas entre nuestros dos países”, dijo. 

El funcionario reiteró que el combate al cambio climático es prioritario en su gobierno y también tiene conocimiento de que lo es para la administración mexicana. EU y México históricamente han sido grandes emisores. Y aunque Estados Unidos es uno de los principales emisores del mundo, México también contribuye y ha contribuido a buena parte de la contaminación atmosférica, así que esto tiene que ser una prioridad para ambos países, expresó. 

Acerca de la participación del sector privado, que con los cambios a los Artículos 25, 27 y 28 de la Constitución no podrá participar en transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica ya que se reservan de nueva cuenta estas actividades a la CFE, mientras que sólo podrá competir en un mercado para venderle el 46% de la generación a la estatal, Ned Price aseguró que su país apoya las inversiones de terceros en este sector. 

Estados Unidos también ha dejado en claro a México que el sector privado tiene un importante papel qué jugar”, refirió. 

Sin embargo, confió en que México cumpla con sus compromisos en materia ambiental, y aseguró que la fuerte relación entre ambas naciones permite a Washington hablar “franca y directamente con nuestras contrapartes en México sobre potenciales áreas de preocupación”.

Cabe recordar que el Congreso discutirá en 2022 la reforma mediante la cual se busca fortalecer a la CFE por encima de los privados en el país, y en la que además el gestor de la red eléctrica, que es el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), volverá a ser parte de la CFE, mientras que los reguladores del sector, que son la Comisión Reguladora de Energía (CRE) para la electricidad y el midstream y downstream de los hidrocarburos,  y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), para la exploración y producción de petróleo y gas, se convertirán en reguladores ministeriales, formando de nueva cuenta parte de la Secretaría de Energía y perdiendo la autonomía presupuestaria y de gestión que se les otorgó en la reforma del 2014. 

Para una reforma a la Carta Magna se requiere de mayoría calificada en la votación del legislativo.

karol.garcia@eleconomista.mx