El adelanto de nueve meses a las importaciones privadas de gasolinas y diésel en el país, junto con las oportunidades de negocio que ofrece la reforma energética para los inversionistas en logística, transporte y almacenamiento de hidrocarburos atrajeron ya el interés de dos grupos empresariales interesados en la construcción de poliductos y de cinco en la importación de gasolina y construcción de terminales de almacenamiento, aseguró el titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

Hay dos grupos de inversionistas que se han acercado a la Secretaría, a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), a plantear que quieren hacer poliductos en México, y hay cinco grupos que quieren importar gasolina por vía de ferrocarril, los mismos están muy interesados en construir terminales de almacenamiento muy cerca de donde están los mercados de consumo: el Valle de México, el área conurbada de Monterrey, Guadalajara, la frontera norte , dijo durante su participación en el 11 Summit de Capital Privado en México, organizado por la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

Fuentes del organismo detallaron que entre los interesados están la expendedora estadounidense de gasolinas Gulf, que también comercializará y almacenará combustibles; así como un grupo regiomontano y uno más de capital mexicano, detallaron.

Ayer, El Economista adelantó que la constructora de parques industriales WTC, junto con el operador Watco y la transportista ferroviaria Kansas City Southern, planean arrancar operaciones de su terminal de 300,000 barriles en San Luis Potosí, mientras que el Corporativo UNNE también lleva a cabo la planeación de al menos seis proyectos distintos.

Por lo pronto, la CRE publicó ya las tarifas que podrá cobrar Petróleos Mexicanos (Pemex) por el almacenamiento de productos para terceros en la capacidad de sobra con que cuente en sus 80 terminales, estableciendo criterios de cercanía con los centros urbanos y de mayor o menor demanda actual de estas instalaciones.

El regulador tiene pendiente la publicación de las tarifas de transporte para este acceso abierto obligatorio en los ductos de la estatal, mientras que Pemex necesita publicar su capacidad remanente mediante la conducción de una temporada abierta en que los interesados podrán apartar capacidad contractual y de oportunidad en sus ductos.

Además, el titular de Energía aseguró que la nueva industria energética del país detonará inversiones tanto públicas como privadas por más de 10 billones de pesos, de los cuales 2.1 billones irán destinados a obras de electricidad, y más de 8 billones al sector de hidrocarburos, sin especificar los tiempos estimados para estos cálculos, que en el caso de los hidrocarburos incluyen la exploración y extracción de crudo en aguas profundas, con contratos de hasta 50 años.

En el mismo foro, Coldwell detalló que 21 empresas mostraron interés y nueve se encuentran inscritas en la cuarta fase de la Ronda Uno, para 10 contratos de licencia en aguas profundas. La adjudicación de estos contratos será el próximo 5 de diciembre, en lo que llamó la joya de la corona de la reforma energética.

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