El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruíz Esparza, consideró que no es correcto que se ponga “en tela de juicio” la experiencia que tiene la organización MITRE, que ha asesorado los principales aeropuertos del mundo, colabora con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y fue quien determinó la viabilidad técnica del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

“El estudio que conozco de la OACI, realizado en el 2013 a petición de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, sobre el aeropuerto de Santa Lucía, es que hay que hacer un análisis, que no se ha hecho y tomará un tiempo para ver si puede haber simultaneidad con el actual aeropuerto. Ahí se dejó en claro que Texcoco es lo adecuado. Si se solicita ahora, hay que recordar que el laboratorio de la organización es MITRE y seguramente ellos lo harán para decir si es factible”, comentó.

Así, el funcionario respondió a senadores durante su comparecencia por la glosa del Sexto Informe de Gobierno, a las preguntas sobre los fundamentos técnicos que tiene la terminal en construcción, cuyo futuro se definirá la próxima semana en una encuesta.

Durante la última semana, los promotores de la misma han reiterado que tienen el aval de la OACI para echar a andar su propuesta de un aeropuerto en Santa Lucía, que tenga operaciones simultáneas con el de la Ciudad de México y se complementen con el de Toluca.

Ruiz Esparza insistió, con base en información de la firma gerente del proyecto, que la terminal estará terminada en junio del 2022 y en dos años antes por los ajustes que hubo en su diseño para ampliarlo de 50 a 70 millones de pasajeros en la primera etapa. Además, aseguró que se han invertido ya 100,000 millones de pesos y contratado 175,000 millones de pesos más.

Sin embargo, dichos montos difieren con los otorgados después de la comparecencia por el director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Federico Patiño, quien detalló que son 170,000 millones de pesos contratados y 60,000 millones de pesos ya invertidos.

Consulta previa pudo ser opción

En opinión del funcionario, en su momento hubiera sido ideal hacer una gran “convocatoria” entre la sociedad para definir si era factible o no construir el NAIM, pero debido a que era un proyecto que ya estaba demasiado estudiado y era necesario se optó por echarlo a andar y desde su inicio no ha parado.

En la comparecencia insistió que se han cumplido con las medidas de protección ambientales en sus diferentes áreas y que el lago Nabor Carrillo quedará saneado junto con otros cuerpos de agua en la zona.

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