La agencia Moody's cambió de negativa a estable la calificación soberana de México, que se mantiene en “A3”, pues considera que “han retrocedido los riesgos sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA)”; por la resistencia de la economía a choques externos y por la “baja probabilidad de que el resultado de las elecciones pueda afectar el rumbo económico y fiscal del país”.

En un comunicado dirigido a sus clientes, enfatizan que “Moody's cree que es baja la probabilidad de que la próxima administración dirija cambios en el rumbo económico del país que ponga en reversa las reformas aprobadas, que puedan debilitar el desempeño productivo”.

“Ninguno de los candidatos y partidos que gane la elección de a la presidencia y para el legislativo, representa  inconvenientes que pudieran alterar el rumbo de la economía ni afectar las reformas en marcha”, acotó.

Y recordó que “el marco institucional, que está fundamentado en el presupuesto y equilibrios limita también los riesgos de cualquier potencial intento de echar en reversa los cambios estructurales.

Destacan además que “aún si el resultado –de las elecciones- llega a impactar la confianza económica por algún periodo, los fundamentales económicos y la posición robusta de las cuentas públicas que han mantenido las autoridades fiscales, son suficientes para absorber los choque”. Y es parte de lo que genera un panorama estable a la calificación, aseguraron.

Moody's es la calificadora que tiene a México con la más alta nota, en “A3”, que significa que se encuentra cuatro escalones arriba del grado de inversión. Por lo mismo, es la que mantuvo por más tiempo la nota soberana en perspectiva negativa, desde marzo de 2016 hasta ahora. Lo que significa que la nota mexicana estuvo durante 25 meses con una de tres probabilidades de sufrir un recorte de la calificación.

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