Los ingresos acumulados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) al cierre del cuarto trimestre de 2020 ascendieron a 503,636 millones de pesos, con lo que tuvo una reducción de 10% en comparación con el año anterior por una menor demanda de energía, para cerrar el año una pérdida neta de 78,919 millones de pesos, en contraste con los 25,673 millones que obtuvo como utilidades el año anterior.

Así, la CFE reportó que ha duplicado su nivel de ingresos en una década, luego de que en 2010 reportó que por venta de energía y servicios obtuvo 254,417 millones de pesos. Pero la reducción de este año en esas percepciones fue la menor desde el 2018, según ha reportado a la Bolsa Mexicana de Valores. 

Por otro lado, la pérdida acumulada del año, de 78,919 millones de pesos negativos fue la primera que ha reportado desde el 2015, ya que desde entonces la estatal había registrado utilidades netas en cada ejercicio que fueron desde 41,924 millones hasta el récord de una utilidad neta de 108,185 millones de peso en 2017, en que el precio del gas natural que la empresa comenzó a comercializar se mantuvo estable al alza. 

Pero de acuerdo con el reporte de la estatal eléctrica, en 2020 presentó una caída en la energía entregada de 12,244 gigawatts por hora, originada principalmente por una disminución en las ventas de energía eléctrica en el sector industrial como resultado de la contingencia sanitaria por el Covid-19, esto a pesar del incremento en el consumo de electricidad en el sector doméstico.

Al cuarto trimestre de 2020, los costos de operación de la CFE sumaron 484,197 millones de pesos, lo que significó un incremento de 4,829 millones, equivalente al 1%, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este efecto neto obedece a dos factores importantes: una reducción en los costos de energéticos y combustibles de 80,216 millones y al reconocimiento de las obligaciones laborales por 84,889 millones derivado de las modificaciones en el contrato colectivo de trabajo para el bienio 2020-2022. Esta última cifra no representó una erogación de flujo de efectivo durante 2020, detalló la empresa en su reporte.

La depreciación de 5.9% del peso mexicano frente al dólar y el hecho de que la CFE tiene una posición en moneda extranjera pasiva, generó una pérdida por fluctuación cambiaria de 31,770 millones, lo que afectó el resultado integral de financiamiento, el cual pasó a 90,314 millones en 2020 en comparación de 27,965 millones de 2019. Este efecto de valuación de fluctuación cambiaria en el resultado integral de financiamiento revirtió así la utilidad operativa y origina una pérdida neta de 78,920 millones de pesos.

Cabe resaltar que al término del cuarto trimestre del 2020 se generó utilidades antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (Ebitda, que es el valor que expone el rendimiento operativo real de una empresa) de 97,453 millones de pesos, incluido los efectos de la modificación del contrato colectivo de trabajo y la disminución en los ingresos derivados del impacto de la pandemia de Covid-19.

Respecto al Estado de Situación Financiera, el valor total de los activos de la CFE al cierre del cuarto trimestre de 2020 registró un crecimiento del 3% respecto al cierre de 2019, al ubicarse en 2,168,410 millones de pesos, lo cual se explica por el incremento en el rubro de efectivo y equivalentes (28%), activos por derecho de uso (1%) e instrumentos financieros derivados (260%), este último para mitigar los riesgos financieros asociados a la deuda contratada.

Por otra parte, el pasivo total de la CFE se incrementó en 8%, como resultado de la revaluación del pasivo por arrendamiento y de la deuda contratada en dólares, debido a la depreciación del peso frente al dólar por 5.9% al cierre de diciembre 2020. Adicionalmente, el pasivo por arrendamiento se incrementó en 40,831 millones de pesos, equivalente al 7.2%, mientras que la deuda incrementó en 10,119 mdp, cifra superior en sólo 2.9% con respecto al 2019.

En 2020 la CFE detalló que implementó estrategias de optimización de sus pasivos financieros, mediante el acceso al mercado de diferentes mercados de capitales que han permitido disponer de recursos para el programa de inversión y de refinanciamiento de obligaciones crediticias en condiciones preferentes. Destaca la emisión en marzo de 2020 en las Bolsas de Valores de Formosa y Luxemburgo, alcanzando un monto de 900 millones de dólares con la menor tasa de interés en notas de plazos similares (4.05% en dólares a un plazo de 30 años y vida media 15.5 años).

karol.garcia@eleconomista.mx