La concesión de espectro para televisión digital que el empresario Francisco Aguirre Gómez se adjudicó en 2017 tras la licitación IFT-6 tendrá la identificación XHFAMX-TDT, su radio de alcance será de 50 kilómetros desde su señal de origen en la Ciudad de México y ahora sólo es necesario que el Instituto Federal de Telecomunicaciones defina el canal con la frecuencia virtual oficial de transmisión para este concesionario.

De acuerdo con el IFT, las señales con más posibilidades de ser entregados para su explotación a Francisco Aguirre son el canal 8 y el canal 13, el que ocupó Televisión Azteca antes de “mover” su señal nacional al canal digital 1 y el mismo que le fue retirado a este empresario hace 50 años durante el gobierno de Luis Echeverría.

Francisco Aguirre Gómez, dueño del Grupo Radio Centro, ya solicitó su canal de televisión como participante ganador de la IFT-6 y para empezar a echar al aire su señal sobre el mercado de la Ciudad de México, y una vez que las unidades de Concesiones y Servicios y de Espectro Radioeléctrico definan los parámetros técnicos de operación de la frecuencia, la Unidad de Medios y Contenidos del IFT asignará el canal. 

María Lizárraga, directora de la Unidad de Medios y Contenidos, platicó que el regulador asigna de oficio los canales y conforme la disponibilidad de frecuencias en la plaza donde se transmitirá el nuevo canal, es posible que se otorgue al concesionario la señal de su elección cuando no existen traslapes con otros canales ya en operación.

“Los canales se asignan de oficio. Los asignamos en el momento en que se les autorizan los parámetros técnicos de operación y hasta donde tengo entendido, ya lo solicitó pero todavía no se le han autorizado; están en proceso de análisis técnico y de dictaminación técnica (…) De los que están disponibles más abajo, sí sería el 8; pero muchas veces los concesionarios quieren otro, ya nos ha pasado que nos piden números más arriba. Hay otros más, está el 13 disponible”, dijo a botepronto tras asistir al foro “Ganamos o perdemos los consumidores con la reforma de telecomunicaciones” que organizaron    Observatel y Central Ciudadano y Consumidor.

Si el empresario Francisco Aguirre Gómez decide solicitar el canal 13, el IFT tendrá que hacer un estudio técnico para identificar si el alcance de cobertura de ese canal no choca con otro que envía su señal desde la ciudad de Puebla. Por tanto, por armonía en la banda de canales de TV, sería más apto, técnicamente hablando, que el canal asignado al jefe de Radio Centro sea la señal 8.

“(El 13) no lo hemos analizado. A ojo de buen cubero te diría que sí, porque es el canal que tenía Azteca 13, pero luego otorgamos otros canales 13 —en otras zonas de cobertura—, a raíz de que ese se desocupó; así que haremos un análisis técnico para que no haya traslapes con otros canales con el Canal 13 de la Ciudad de México. El 8 sí está revisado y no está reservado. Él puede pedir, pero el trámite no parte de una petición; parte del análisis técnico y de que haya disponibilidad y de que el canal esté más pegado a la hora del zapping —cambió rápido de canales—“.

Francisco Aguirre volverá a la TV tras medio siglo de espera

Francisco Aguirre Gómez tuvo que esperar toda una vida, 50 años exactos, para volver al negocio de la televisión abierta en un segundo intento, en el que puede ser el definitivo con la adquisición de uno de los dos canales digitales que en 2017 puso el IFT a subasta con cobertura en la Ciudad de México y en otras regiones del país. El otro ganador fue el Grupo Multimedios, que ahora ya tiene en fase de pruebas a al Canal 6.1 de esta ciudad.

En esa ocasión, el empresario cuya empresa radiofónica en el más poderosa del centro del país, pues 57.2% de las audiencias escuchan a Grupo Radio Centro en el Valle de México, sí concretó el pago de una contraprestación por 425 millones 929,000 pesos por su canal de TV, luego del desistimiento de la cadena de televisión de 123 canales que había conseguido ganar en la licitación IFT-1 de 2015

Aguirre Gómez se hizo así con la titularidad de una señal de espectro con la que creará un nuevo canal para la Ciudad de México, uno que además, si está entre sus planes, podrá multiprogramar en sub-canales para arrendarlos a terceros con el fin de levantar recursos y también llevarlo a la cadena nacional a través de la infraestructura del preponderante Televisa y los canales multiplexados, por ejemplo, de Imagen Televisión del Grupo Empresarial Ángeles, mientras que las plataformas de TV restringida también serían una posibilidad.

El jefe del Grupo Radio Centro llegará a pelear por una participación de audiencia en esta que es la plaza televisiva más importante de la República y donde se originan las señales piloto de las tres grandes cadenas: Televisa, TV Azteca y desde hace poco, Imagen TV, aquel que en 2015 la suerte lo adelantó ante Aguirre y Radio Centro para crear la llamada tercera cadena nacional de televisión en México.

Aguirre está a contrarreloj para mirarse en las pantallas de los capitalinos, que ya ven 20 canales en abierto, y eventualmente en los sistemas de TV de paga, pues TV Azteca y Televisa están en procesos de renovación de estrategias que significan ya severos cambios en sus planes de negocios en televisión abierta y también sus títulos de concesión para operar otros 20 años, mientras que Imagen TV ha comenzado a llevar a la señal de Excélsior TV, el que fuera el Canal 28 capitalino, a la escala nacional para ser una alternativa a Foro TV y ADN 40 en las elecciones generales del 2018, al mismo tiempo que apura la ampliación de la cobertura de su señal principal, el 3.1 digital, más allá de las 38 regiones del país a donde ahora se mira.

El viernes 10 de abril del 2015, Aguirre Gómez vio alejarse el sueño de volver a la televisión mexicana, tal como ocurrió en 1972 cuando el gobierno echeverrista presionó a Radio Centro para abandonar el Canal 13 tras cinco años de haber estado en su poder, desde 1967 y cuando Aguirre Gómez contaba con 26 años de edad. Aquel día, GRC incumplió con el pago de 3,058 millones de pesos para quedarse con 123 canales de TV con los que hubiera llegado a cada rincón de México.

Grupo Radio Centro no logró entonces juntar los recursos para completar lo ofrecido por esos 123 canales, por lo que echó mano de su saldo en caja y de préstamos bancarios para cumplir con los 415 millones de pesos como penalización por desistir a último minuto de la que fue la primera licitación de TV en la historia del país. 

Para Radio Centro el tropiezo en la licitación de TV digital desencadenó una serie de presiones financieras que inclusive lo llevaron a desprenderse de su edificio corporativo en la Navidad del 2015 y a convertirse además en uno de los principales clientes deudores del Banco del Bajío. Para el Instituto Federal de Telecomunicaciones el hecho también significó un dolor de cabeza, pues la industria criticó al regulador de un trabajo mal hecho en la materia.

erp