Citi ha cuestionado con severidad el plan de negocios para Petróleos Mexicanos (Pemex), presentado este martes 16 de julio por el gobierno federal, al señalar, entre otras cosas, que no trae nada nuevo y que los montos informados para apoyar a la paraestatal son decepcionantes.

En un análisis titulado “Plan de Negocios para Pemex: ¿eso es todo lo que tienes?”, el área de estudios económicos del grupo financiero estadounidense menciona que hubo “mucho ruido y pocas nueces”, pues a pesar de la larga espera no se tradujo en nuevas acciones o ideas.

De hecho, considera que la probabilidad de una baja de calificación a “chatarra” por parte de Moody’s, ha aumentado.

El documento, elaborado entre otros analistas por Ernesto Revilla, destaca que la estrategia principal anunciada consiste en contar con el apoyo del gobierno federal durante los primeros tres años de la administración (en forma de impuestos reducidos e inyecciones de capital) para que Pemex alcance un presupuesto equilibrado para el 2021.

“Creemos que los montos son decepcionantes. La estrategia no resuelve los principales problemas estructurales de la empresa y el gobierno confirma que no entendió la naturaleza ni la importancia de la fragilidad de Pemex”, destaca.

Añade que el plan de negocios no trae algo nuevo, además de que la reducción de la tasa impositiva le representará a Pemex un monto significativamente menor a lo que el grupo considera necesario.

 

En cuanto a las inyecciones de capital anunciadas, Citi las calificó como decepcionantes, pues son bajas respecto a lo que el grupo considera necesario.

“El gobierno dice que va a permitir la participación privada, pero sólo a través de acuerdos de servicios que en el pasado no han funcionado (traen el régimen de participación privada en el sector a los días previos a la reforma energética). En otras palabras, no hay ningún cambio en los farmaouts”, enfatiza.

Citi señala además que ello tendrá implicaciones en las finanzas públicas, pues se sumarán presiones en un contexto de dificultad.

“Con la desaceleración de la economía y los ingresos fiscales para 2019 y 2020 con un sesgo a la baja, un escenario menos optimista para los precios del petróleo en el mediano plazo y el aumento de los presupuestos para los programas sociales y proyectos de infraestructura de la administración, parece que será Difícil mantener un superávit primario”, destaca.

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