Al cierre del 2021, se han firmado poco más de 165,000 contratos para generación distribuida de energía en el país, es decir, para techos solares o que generan electricidad con paneles fotovoltaicos

Con ello, la generación mediante techos solares es el 20% de la capacidad instalada con esta tecnología (en México se llegó en 2021 a 7,000 megawatts instalados mediante energía fotovoltaica, casi toda de grandes parques). En tanto, la generación distribuida es 1.8% de la capacidad instalada de electricidad nacional, ya que según datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hay casi 1,400 megawatts instalados mediante techos solares en hogares y comercios, con capacidades menores a los 0.5 megawatts. 

Tanto en permisos como en capacidad instalada, el crecimiento de estas instalaciones ha sido enorme en la última década: el 2011 cerró con únicamente cuatro contratos de interconexión de este tipo, con lo que en 10 años se multiplicó en 349 veces, mientras que la capacidad instalada hace una década fue de 671 megawatts, con lo que el crecimiento fue de 246 veces. 

Como ha reiterado la CFE respecto a los cambios constitucionales de la reforma eléctrica, la generación distribuida no requiere permiso de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y sólo necesita un permiso de interconexión con la red de distribución y transmisión de la estatal eléctrica, puesto que se necesita de respaldo para las horas en que no hay sol, contrato que si existe la disponibilidad física la CFE está obligada a firmar. 

Este contrato se puede firmar mediante la modalidad de net metering con un medidor bidireccional que mide tanto el ingreso de energía que produce un panel como el consumo o salida de energía hacia la instalación. Así, todos los días se hace la resta entre un volumen y otro y al final de cada periodo bimestral se descuenta lo aportado a la red durante el día al consumidor. 

La otra modalidad del contrato es conocida como net billing, en que se realiza la misma operación pero al finalizar un año se devuelve al consumidor lo generado en pesos por kilowatt hora para su próximo recibo. Y para interesados en únicamente comercializar la energía existe el esquema de venta total de energía, donde la instalación no consume y la CFE paga el total de la producción mediante el techo solar. 

Gracias a este esquema que convierte en prosumers a los consumidores del energía es que se ha popularizado tanto en el mundo la generación distribuida. Países como Brasil cuentan con el 3% de su generación mediante techos solares, o Estados Unidos, donde en 10 estados se rompió el récord de instalación de más de 5,000 megawatts en tan solo un año únicamente por generación distribuida. 

¿Cuál es el costo de los paneles solares en México?

Para los hogares mexicanos, un sistema fotovoltaico resulta conveniente cuando los consumos superan los 250 kilowatts hora al mes (dependiendo de la ubicación del hogar puede ser mayor o menor), con lo que se le cobra tarifa de alto consumo (DAC) que ya no cuenta con el subsidio de la Secretaría de Hacienda. 

Entonces, para un hogar de cuatro personas, una instalación de dos paneles solares cuesta como mínimo 14,500 pesos y va en aumento si se añaden paneles o equipo de mejor calidad. Su vida útil va desde los 15 años y según la Asociación Nacional de Energía Solar, el consumidor puede ahorrar más de 60% de su consumo de energía simplemente al dejar la tarifa DAC, consumiendo menos. 

Para solicitar la interconexión a la CFE se requiere de la credencial del INE del titular del servicio, el recibo de luz de la CFE, el cual no debe tener adeudos, el diagrama unifilar del sistema fotovoltaico que se instaló, las fichas técnicas de los paneles solares e Inversor Solar (o microinversores en su caso), el certificado de UL 1741 de inversor o microinversores, un croquis con la ubicación del domicilio y fotografías del sistema de paneles solares que ya se encuentre debidamente instalado.

karol.garcia@eleconomista.mx