Shangai.- América Latina es una región fundamental para la estrategia de expansión de China por sus recursos naturales y mercados, por lo que quiere darse a conocer en la Exposición Universal de Shanghai, con el objetivo de atraer inversiones y turistas.

Con diez pabellones -ocho individuales y dos que agrupan a varias naciones- y una inversión global de unos 100 millones de dólares, Latinoamérica ocupa un lugar notable en la Expo 2010.

Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Cuba, México, Perú y Venezuela tienen sus propios módulos, mientras que el resto de países de la región están agrupados en otros dos pabellones: los de América del Sur y los del Caribe.

En el segundo día de la Expo, que abrió la víspera sus puertas, los pabellones de México, Brasil y Chile figuraban entre los más populares, con colas que obligaban a esperar al menos una hora bajo el imponente sol de Shanghai, la capital financiera de China.

México optó por presentar en un espacio basado en la cultura tradicional y la arqueología las formas de vida del pueblo mexicano, mientras que Brasil trata de transmitir los valores de unión que suponen el fútbol y la samba.

El tráfico registrado en cada uno de los dos pabellones es de unos 1,000 visitantes por hora, por lo que se espera que al final de la Expo, que durará 184 días, más de 2 millones y medio de personas hayan pasado por cada una de las exposiciones latinoamericanas.

Chile, con un recinto espectacular revestido de madera y cobre importados de la nación latinoamericana, evoca los problemas creados por la deshumanización de la vida en las ciudades, donde los rascacielos y las grandes avenidas impiden la vida en comunidad.

También se aborda la destrucción de las zonas urbanísticas tradicionales de cada lugar, algo que, como explica a Notimex un arquitecto que ha participado en el proyecto, está muy vinculado a China.

' En Pekín se barrieron barrios enteros para construir rascacielos durante los Juegos Olímpicos. Eso es lo que el pabellón de Chile viene a decir que no se debe hacer', dijo uno de los arquitectos chilenos que participan en el proyecto.

'También está sucediendo lo mismo en Shanghai, donde la imagen de ciudad moderna está por encima de la calidad de vida', agregó.

Incluso para la construcción de la Expo, cuyo lema es 'Mejor Ciudad, Mejor Vida', las autoridades desahuciaron a miles de familias y destruyeron barrios tradicionales de la época colonial de principios del siglo XX, cuando la ciudad era conocida como la 'París de Oriente'.

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