El líder de la Organización Mundial del Comercio negó que la Ronda de Doha estuviera muerta y expresó su esperanza de que un grupo de países pequeños puedan presionar a India, China y Estados Unidos hacia un acuerdo.

El director general de la OMC, Pascal Lamy, dijo que tras casi una década de conversaciones, la mayoría de los temas estaban "razonablemente maduros para ser concluidos".

Lamy ha instado a los 153 países miembros de la OMC a concentrarse en una "cosecha temprana" de lo que puede acordarse y dejar los temas más difíciles para después.

"Qué pasaría si la ronda fracasa? Eso es, lamento decirlo, una pregunta muy académica", declaró Lamy durante un panel de de discusión sobre comercio en el marco del Foro Económico Mundial del Este de Asia celebrado en Yakarta.

"Las convenciones internacionales nunca fracasan. Nunca mueren. Sólo se dejan para más tarde", agregó Lamy, desatando risas de la concurrencia.

A diez años de su lanzamiento, la Ronda de Doha no logró hasta ahora alcanzar un acuerdo por las diferencias entre los países ricos y desarrollados en asuntos sensibles como los subsidios agrícolas y la apertura de mercados.

Lamy, que compartió el escenario con dos ministros de Comercio del sudeste asiático, dijo que los países en esa región y en América Latina podrían oficiar de palanca ante las grandes economías señaladas como responsables del estancamiento.

Pero el director general de la OMC reconoció que los países más pequeños tenían que considerar sus lazos con ambas partes, lo cual podría ponerlos en una situación incómoda.

"Tienen que comerciar huevos con Estados Unidos y comerciar huevos con China. Tendrán que equilibrar las dos canastas con mucho cuidado", afirmó.

RDS