El gigante tecnológico Microsoft dijo el jueves que en las últimas semanas detectó y frustró ciberataques provenientes de Rusia y China contra personas y organizaciones vinculadas a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos.

Los atacantes apuntaron contra el personal de campaña del presidente republicano Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden, dijo en un blog.

Microsoft señaló haber detectado 200 ataques vinculados a grupos de hackers rusos contra personal de campaña y consultores políticos. Los intentos fallidos de piratería informática de China fueron directamente contra figuras políticas, como Biden, y una persona "anteriormente asociada" con la administración Trump, indicó.

La declaración de Microsoft destaca cómo los asesores de ambas campañas están en riesgo de espías digitales de todo el mundo, ya que los candidatos se enfrentan el 3 de noviembre en una de las elecciones presidenciales estadounidenses más importantes en décadas.

El vicepresidente de seguridad de clientes de Microsoft, Tom Burt, dijo que el mismo grupo de ciberespías rusos que intervino en las elecciones estadounidenses de 2016 había pasado el año pasado tratando de entrar en cuentas de consultores políticos que sirven tanto a republicanos como a demócratas, así como a organizaciones de defensa y centros de estudios.

Burt también dijo que piratas informáticos chinos habían perseguido a personas "estrechamente asociadas con las campañas y candidatos presidenciales de Estados Unidos", incluido un aliado anónimo de Biden y "al menos una persona prominente anteriormente asociada con el Gobierno de Trump".

Añadió que los piratas informáticos iraníes, a los que Microsoft ya había denunciado públicamente por sus intentos de espiar al gobierno de Trump, habían intentado iniciar sesión en cuentas pertenecientes a funcionarios del mandatario republicano y de miembros de su personal de campaña.

El anuncio de Microsoft fue planeado antes de que Reuters diera la noticia de que los piratas informáticos atacaron a SKDKnickerbocker, una empresa de comunicaciones y estrategia de campaña con sede en Washington que trabaja con Biden y otros demócratas prominentes.

Burt no nombró a ninguno de los consultores políticos involucrados y Microsoft se negó a comentar si SKDK estaba entre los consultores que había identificado como objetivos.

SKDK se ha negado a dar comentarios.