Un total de 76 legisladores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aseveró que México viola el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en el comercio de productos de biotecnología.

Entre las presuntas violaciones argumentadas destaca un decreto emitido por el gobierno mexicano que restringe en cierta medida las importaciones de maíz transgénico desde Estados Unidos.

Por lo tanto, los legisladores instaron al gobierno del presidente Joe Biden a que garantice el cumplimiento pleno del T-MEC, a través de revertir las medidas violatorias correspondientes o por medio de un panel de solución de controversias.

“Le pedimos (a Biden) que busque garantías del presidente Andrés Manuel López Obrador de que él y el Gobierno de México acatarán las disposiciones sobre biotecnología establecidas por el T-MEC”, dijeron en un carta del 19 de noviembre dirigida por el representante Adrian Smith (R-NE), del Comité de Medios y Arbitrios, y Jim Costa (D-CA), miembro del Comité de Agricultura.

Si eso falla, le solicitamos que utilice las herramientas de ejecución que se le ponen a su disposición bajo el T-MEC para responsabilizar a México”, añadieron. 

El 31 de diciembre de 2020, México publicó un decreto final bajo el cual se revocarán las autorizaciones existentes “para el uso de grano de maíz genéticamente modificado en la dieta de mujeres y hombres mexicanos” y se prohibirán nuevas autorizaciones hasta que el grano de maíz modificado genéticamente sea completamente reemplazado el 31 de enero de 2024.

Ya la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por su sigla en inglés) ha indicado que presiona a México para que revoque el decreto y asegure que la Cofepris emprenda y complete su procedimiento de aprobación para productos de biotecnología agrícola sin demoras indebidas y manteniendo un proceso transparente.

En la misiva, los legisladores argumentaron que Estados Unidos está a la vanguardia del desarrollo y despliegue de biotecnologías vegetales innovadoras, que pueden reducir la necesidad de agua, aumentar la tolerancia a la sequía, capturar carbono y colaborar en la reducción del desperdicio de alimentos. 

Con más de 90% de los acres de maíz, soja y algodón producidos con cultivos biotecnológicos, Estados Unidos es el mayor productor mundial de cultivos biotecnológicos, muchos de los cuales se cultivan para la exportación. 

Esto incluye las ventas a México, el tercer socio comercial agrícola más grande de Estados Unidos, que importó 18,300 millones de dólares en productos agrícolas y relacionados desde Estados Unidos en 2020.

“Este decreto, que no se basa en la ciencia, es particularmente preocupante porque indica el posible rechazo de las aprobaciones de permisos actualmente pendientes y abre la puerta a la revocación de las autorizaciones biotecnológicas existentes”, abundaron los legisladores. 

Además, sostuvieron que existe la posibilidad “muy real” de que este decreto tenga un impacto en la compra de alimentos para animales, incluso si no está directamente prohibida.

“Las recientes acciones del gobierno mexicano desafían descaradamente las disposiciones sobre biotecnología y medidas sanitarias y fitosanitarias del T-MEC y pueden perturbar en gran medida las exportaciones agrícolas de los Estados Unidos y las comunidades rurales que representamos”, dijeron los legisladores.

roberto.morales@eleconomista.mx