Los resultados del Índice de Conectividad Global de DHL 2018 (GCI, pos sus siglas en inglés) indican que los niveles de flujo de información, personas, capitales y productos marcaron máximos históricos en el periodo 2017. Pero la positiva evolución histórica del proceso de globalización reflejado por los resultados se ve acotado por el subtítulo que recibió esta edición del GCI: “El estado de la globalización en un mundo frágil”, que expresa la preocupación existente ante el surgimiento relativamente reciente de regímenes que amagan con políticas proteccionistas y de cierre de fronteras.

Las gráficas que abarcan los datos desde 2001 hasta 2017 describen diagonales ascendentes para el flujo de información y de personas, con un crecimiento en este periodo para el primer rubro de 175%, y de cerca de 30% para el segundo. La evolución de los flujos de mercancías y capitales fue distinta.

Los flujos de capitales y de mercancías vieron su mejor registro —con respecto a 2001— en 2007 y 2008, respectivamente. Luego de esos picos, registraron abruptas caídas —las mayores de la serie histórica—. Los flujos de capitales —de reacciones más inmediatas— cayeron en 2008 casi 25% con respecto a las niveles de 2001, debido principalmente a la crisis económica global registrada en aquel año. El comercio internacional se anotaría una baja en 2009, año posterior a la explosión de la crisis, de alrededor de 25 puntos porcentuales, referidos al 2001.

2017 marcó una mejoría con respecto a 2016 para los flujos de capitales y mercancías, contrario a las expectativas generadas con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Naciones de todo el mundo parecen haber pisado el acelerador de la globalización para contrarrestar fenómenos como las políticas proteccionistas anunciadas por el presidente de Estados Unidos y el triunfo del Brexit en Reino Unido. De 2016 a 2017 los flujo de capitales crecieron 20%, y los de mercancías, casi 7 puntos porcentuales.

México se ubicó en la posición 68, lo significa un aumento de 11 lugares desde la medición de 2015, cuando se ubicó en el puesto 79 de 169. Chile ocupa la posición 51, la mejor para un país de América Latina.

La mejora de México en la conexión global con respecto a 2015 se produjo principalmente en la vertical del flujo comercial, aunque también experimentó un crecimiento en los rubros de flujo capital y de información.

Los datos del GCI señalan que los flujos internacionales de México tienen como principal destinatario a Estados Unidos, con 76% del total. China es el segundo lugar, con 4% del volumen de los flujos. En tercer lugar está Canadá, con 2%, seguido por España (1.7%), Alemania (1.7%), Japón (1.5%), Corea del Sur (1.1%), Países Bajos (1.1%), Reino Unido (0.9%) y Brasil (0.8 por ciento).

Los flujos de comercio a los que se refiere el estudio, toman en cuenta las exportaciones de mercancías y servicios. Por flujos de capital se entienden las carteras de inversión y la inversión extranjera directa. En los flujos de personas se consideran el turismo internacional, la migración y los estudiantes extranjeros. Por último, el flujo de información comprende el tráfico en internet y el ancho de banda, así como las llamadas de voz y las exportaciones de publicaciones impresas.

El análisis del GCI también indica que la percepción de la población mundial con respecto al volumen de los flujos de información, personas, capitales y mercancías es mayor que el real. Las exportaciones de mercancías fueron situados en un nivel promedio de 41% con respecto a la producción total de las mismas, cuando en realidad es de 20 por ciento. Caso similar para los capitales, que la opinión pública calculó en 30%, cuando este porcentaje es de 7 por ciento.

El fenómeno migratorio pasa por la misma alteración con respecto a su percepción. Los consultados expresaron su creencia de que 30% de la población mundial conforma los flujos migratorios, cuando la realidad es que este porcentaje es de apenas 3 por ciento.

Y no estamos tan comunicados como pensábamos. El número real de llamadas internacionales es de apenas 3% con respecto al total de las llamadas que se hacen por algún medio de comunicación. La población ubicó este porcentaje en 36 por ciento.

El GCI ofrece un ranking de países que jerarquiza bajo el criterio de los niveles de conectividad que tienen. Las naciones pequeñas e insulares son las de mayor presencia entre las que puntúan mejor en los niveles de conectividad, dada su dependencia del comercio exterior para hacerse con productos y capitales. Holanda, Singapur, Suiza, Bélgica y Emiratos Árabes Unidos están en las primeras cinco posiciones de las 169 naciones incluidas en el estudio. En las últimas cinco posiciones se encuentran —en orden descendente— Yemen, Kiribati, Afganistán, Zimbabue y Sudán. La región más conectada es Europa, seguida de América del Norte.

DHL, empresa global del sector logístico, afirma en su Índice de Conectividad Global que una mayor conectividad impulsa el crecimiento económico de las naciones.