El mercado laboral mexicano comenzó se reactivación en junio en el marco de la reapertura paulatina de las actividades tras dos meses de fuertes contracciones a causa de la pandemia de Covid-19. Con el inicio de lo que se ha denominado la “nueva normalidad”, 4.8 millones de trabajadores retornaron a un empleo.

Sin embargo, los elementos de calidad del empleo continuaron su deterioro: 62% de quienes lograron ocuparse en junio lo hicieron en el sector informal y 73% en el nivel de salarios más bajo.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que a las filas de la informalidad se sumaron en junio 3 millones de trabajadores, para llegar a una tasa de 53% de la fuerza laboral, 1.2 puntos más que en mayo.

Por nivel de salarios, el renglón que creció fue el de quienes ganan entre uno y dos salarios mínimos, es decir, entre 3,750 y 7,500 pesos mensuales, con 3.5 millones de trabajadores más en este nivel de ingresos. En suma, 60.7% de los trabajadores en México percibe hasta dos salarios mínimos.

De acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi, en el sexto mes la Población Económicamente Activa (PEA) creció 5.7% respecto de mayo, para ubicarse en 51.1 millones de personas, aunque todavía 7.3 puntos interanuales debajo.

En total, 5.7 millones de personas se sumaron a la PEA, 4.8 millones de personas ocu-padas y 901,000 como desocupados, pero que han iniciado la búsqueda de un empleo.

Este incremento no sólo refleja el retorno de trabajadores sino también la integración de los que estaban en “suspensión temporal de actividades” porque no habían sido despedidos, pero tampoco buscaban trabajo de manera activa. Entre mayo y junio, este renglón se contrajo 6.5 puntos, pasando de una tasa de 14.7 a 8.2 por ciento.

“En términos generales, los resultados del tercer levantamiento de la ETOE muestran una primera recuperación de la ocupación y el empleo en junio respecto al mes previo, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales”, detalló el Inegi en un comunicado.

Se reduce la brecha

La tasa de desocupación, por su parte, fue de 5.5%, frente al 4.2% observado en mayo. Sin embargo, al incluir a las personas disponibles para trabajar que no forman parte de la PEA, lo que se conoce como tasa de desempleo ampliada, ésta se redujo de 32.8 a 24.9% entre ambos meses. En tanto, la subocupación, que contempla a los trabajadores que tienen la necesidad de trabajar más horas, también retrocedió y pasó de 29.9 a 20.1 por ciento.

De esta manera, la brecha laboral, que abarca a los trabajadores desocupados, a los disponibles para laborar y a los subocupados, pasó de 52.9 a 40% de la fuerza laboral mexicana. Es decir, las personas con necesidad de empleo pasaron de un universo de 34.3 millones en mayo a 25.7 millones en junio.

“La Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) de junio muestra el inicio de una recuperación, después de datos desastrosos en los dos meses anteriores”, expresó en su cuenta de twitter Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México.

¿Reactivación o recuperación?

Si bien la ETOE muestra resultados positivos en junio, los contrastes entre indicadores apuntan a que el mercado laboral mexicano presenta más signos de reactivación que de recuperación, comentó Carlos Ramírez Fuentes.

“Es una reactivación, los próximos datos van a salir otra vez positivos, pero no perdamos de vista lo que se perdió”, puntualizó en entrevista el director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores.

Para el especialista, las noticias para el mercado laboral son positivas, pero con reservas, y muestran que la recuperación será lenta. “Si bien, nadie puede aducir que junio fue ya un mes normal, todos estos meses van a seguir siendo anormales porque la actividad económica no está a full (sic). La realidad es que parte de la recuperación, desde mi punto de vista, es bastante tenue”.

El reinicio de actividades tuvo un impacto positivo para la ocupación, destacó Juan Carlos Alderete. “Un aumento importante de la fuerza laboral, con la tasa de participación incrementando de 47.4 a 53.1%, conforme la reapertura de la economía regresó a más personas al mercado laboral”, agregó el director de Análisis Económico de Banorte.

En ese sentido, Carlos Ramírez consideró que aún es complicado hablar del inicio de una recuperación, aunque sí de “haber tocado fondo”, porque muchas personas retornaron a sus centros de trabajo, pero no precisamente se pueden tomar como nuevos empleos.

Aunado a esto, “la calidad del empleo sigue relativamente deteriorada”, expuso Juan Carlos Alderete.

¿Qué indica el incremento de la informalidad? Carlos Ramírez expuso que es una muestra de que los mexicanos que han perdido su trabajo ya no han esperado a que el mercado genere oportunidades, “ahora están en el mercado informal haciendo lo que pueda, tratando de generar ingresos”.

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