El paulatino retorno a las actividades productivas dentro de la “nueva normalidad” se reflejó en la mejora de la actividad industrial en julio, que avanzó 6.9% con relación al mes previo, según el Índice Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) que elabora el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

La brecha que se abrió entre los niveles de operación industrial antes y durante la pandemia del Covid-19 se ha venido reduciendo, pero dista mucho de cerrarse. En su comparación anual, la actividad del industrial de julio fue 11.6% inferior, aunque esta caída se ha aligerado y es la menor de los últimos cuatro meses (abril fue el peor mes con un desplome de 30.1 por ciento).

El desempeño industrial del séptimo mes del año fue, de hecho, mejor de lo que pronosticaban los analistas del mercado, que esperaban una caída de 13.4 por ciento, según un reporte del Grupo Financiero Monex.

“La sorpresa al alza en las cifras de actividad industrial durante julio es una noticia positiva para la economía en medio del contexto de incertidumbre. Sin embargo, los desempeños alentadores siguen restringiéndose a un grupo selecto de actividades, por lo que habrá que mantener la cautela respecto al arrastre que el dato de hoy pueda tener sobre el resto de la economía y los resultados de los meses siguientes”, dijo el Grupo Financiero Monex.

La dinámica del indicador fue encabezada por el rubro de manufacturas, que creció 11% mensual, con crecimientos en 19 de las 21 ramas que lo conforman. Se observaron repuntes importantes en las ramas de peletería (+40.7% mensual), prendas de vestir (+36.5%), productos textiles (+32.8%), insumos textiles (27.3%) y bebidas y tabaco (+20.9%), solo por mencionar algunas.

Al desempeño manufacturero le siguieron el rubro de utilities (generación y transmisión de electricidad, transporte de gas por ductos y suministro de agua), con una mejora de 5.5%, construcción (+0.9%) y minería (+0.8 por ciento).

Pese a los signos de reactivación, el IMAI base 2013 de julio marcó 90.6 puntos, que es su nivel más bajo desde agosto del 2009, aunque en el peor momento de la cuarentena por el Covid-19, en mayo pasado, el nivel de actividad había sido el mínimo desde noviembre de 1995.

De enero a julio, la actividad industrial se ha contraído 13.7%, con lo que a la fecha se trata del mayor retroceso desde que hay registros por parte del Inegi, superando incluso la caída de 10.4% observada en 1995, durante la crisis económica desatada por el llamado “error de diciembre”.

Luego del reporte publicado por el Inegi sobre la actividad industrial a julio, José Luis de la Cruz, director del Idic, informó que el resultado de esto es la afectación estructural en la capacidad industrial de México, por lo que solo se revertirá con nuevas inversiones alineadas a sectores estratégicos que no sólo vean en el corto plazo.

“Únicamente una política industrial puede generar los mecanismos para alinear las estrategias públicas y privadas”, advirtió.

Al realizar el comparativo de los últimos siete gobiernos, desde Miguel de la Madrid en la década de los 80 del siglo pasado, resalta el mandato de López Obrador, en sus primeros 20 meses de su sexenio, por tener la tasa negativa más pronunciada y con afectaciones para la planta productiva nacional.

Así durante los primeros 20 meses de gobierno de Miguel de la Madrid, la actividad industrial presentó caída de 5.3%; Carlos Salinas logró revertirlo y aumentó a 6.1%; Ernesto Zedillo tuvo perdida de 2.3% para la industria, que se mantuvo con Vicente Fox de 2%, y recuperándose con Felipe Calderón con 0.5%, ritmo que se mantuvo con Enrique Peña al aumentar el sector fabril 0.8, de acuerdo con el Idic.

La capacidad potencial y el ciclo industrial continúan con una tendencia negativa, aún se encuentra lejana la posibilidad de una recuperación sólida. Probablemente los primeros datos positivos llegarán hasta el 2021, comentó De la Cruz.

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