Más que diseñar programas asistenciales con un elevado costo para el erario, las propuestas de los candidatos presidenciales deberían centrarse en estimular la inversión pública, que es un detonador de la privada, lo que contribuye a mejorar el bienestar de los hogares a través de más empleos y mejor remunerados, consideró el sector privado.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) sostuvo que en los últimos años se ha descuidado a la inversión pública, al grado de que ha caído y eso ha repercutido al crecimiento económico del país.

Luis Foncerrada, director del CEESP, pugnó porque cualquiera de los cuatro candidatos que llegue a la Presidencia de México respete las reglas del juego, de un entorno de estado de derecho, de certeza jurídica y de derechos de propiedad. “Es fundamental asegurarla,  de otra manera la incertidumbre puede inhibir los flujos de inversión”, sentenció.

México se debe concentrar en fortalecer su estabilidad macroeconómica, y el ambiente de negocios, de esta manera será mucho más factible lograr los objetivos de crecimiento y bienestar, abundó.

Mencionó que actualmente la inversión pública representa el 3% del PIB, uno de los porcentajes más bajos en los últimos 70 años y acumuló ocho años consecutivos con variaciones negativas. Sin duda el reto de las autoridades es estimular la inversión pública, que es el detonante principal de la privada.