ACTUALIZACIÓN 23/02/2021 12:00: Una versión de esta nota contenía una impresición respecto al cargo de Sofía Ramírez de Aguilar, quien ahora se desempeña como directora de la organización México ¿Cómo Vamos?.

En materia de combate a la corrupción, lo relevante no es el auditor, sino las observaciones realizadas a los funcionarios y entidades del gobierno auditados, subrayaron expertos en materia de anticorrupción.

Luis Pérez de Acha, exintegrante del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) afirmó que las auditorías presentadas el sábado pasado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), de ninguna manera pueden tomarse como que ese organismo, dependiente de la Cámara de Diputados, se está ensañando en contra de la llamada Cuarta Transformación, sino que es una  auditoría realizando su trabajo, donde, si se detectan irregularidades, la responsabilidad no es de la auditoría, sino de quien ejerce los recursos.

“No veamos a quien fiscalizó, sino a quienes usaron los recursos de manera incorrecta o exagerada”, planteó. Dijo que, a lo largo de los años, la ASF ha demostrado que es un organismo que realiza su tarea con compromiso.

Puso como ejemplo de ello, las auditorías que permitieron documentar irregularidades en el uso de recursos públicos en los casos de los Fondos de Aportación a la Educación Básica, los fondos de Salud y los de Seguridad Pública, entre otros de administraciones anteriores.

Por su parte, Sofía Ramírez de Aguilar, directora de México ¿cómo vamos? expuso que, una vez entregadas las auditorías, lo que puede ocurrir es que se levantan informes ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), en algunos casos con solicitud de investigación directa.

Cuando se trate de  faltas administrativas graves se enviarán al Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), donde existe un problema de entrada: no está debidamente integrado pues hay una sala regional que está haciendo las veces de Sala Anticorrupción. También puede ocurrir que la SFP determine que no hay suficiente información como para fincar responsabilidades y ahí se mueren los temas. Por otra parte, si se trata de hechos que configura delitos de corrupción, los tiene que investigar la Fiscalía Anticorrupción, sin embargo, ésta tiene un presupuesto muy reducido que limita sus posibilidades de indagar.

Por su parte Emiliano Montes de Oca, experto en materia de anticorrupción del Laboratorio de Políticas Públicas Ethos subrayó que el trabajo de la ASF es fundamental para lograr la rendición de cuentas y el combate a la corrupción en México.

Gracias a su trabajo se ha podido documentar anomalías que han permitido sancionar a sus responsables como, los casos de la  Estafa Maestra y Las Empresas Fantasmas del gobernador de Veracruz, Javier Duarte, añadió.

diego.badillo@eleconomista.mx