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Las desviaciones de la columna pueden afectar a niños y adultos si no se atienden a tiempo

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La Asociación Americana de Cirujanos Neurológicos señala que la escoliosis es un padecimiento que afecta entre el dos o tres por ciento de la población mundial, ya sea a niños, adolescentes o adultos y que tiene su origen en diferentes circunstancias.
En términos generales, una columna sana se interpreta como aquella que no tiene deformidad, que no genera dolor y que su desgaste es proporcional a la edad de la persona. Pero existen diferentes factores, algunos por un accidente y otros por cuestiones de vida, que pueden llegar a generar problemas en la columna vertebral, señala el Dr. Ildefonso Muñoz Romero, neurocirujano con especialidad en cirugía de columna vertebral y cirugía de nervios periféricos del Centro Médico ABC.
Así, dentro de los padecimientos que afectan a la columna se encuentran aquellos que generan problemas de inestabilidad, resultando en una columna anormal que afecta a las vértebras y que trae otros problemas en la vida diaria de la persona.
Escoliosis: un padecimiento común
Uno de los padecimientos relacionados con la estabilidad que más se presentan en la columna es la escoliosis y que consiste en una deformidad que se puede presentar en un solo segmento de la columna o a lo largo de ella.
La importancia de la columna vertebral se resume en que proporciona estructura al cuerpo, generando un eje para el esqueleto y siendo el centro de gravedad con el apoyo de las piernas, lo que nos permite realizar todos los movimientos. Además, sirve como protección para la médula espinal y los nervios que conectan el cerebro con todo el cuerpo.
En las personas con escoliosis, su columna deja de tener una forma de “S” si se ve de lado, o una forma de “I” si se ve de frente. Con ello, su balance se pierde ya que la columna se mueve a un lado diferente a lo normal, pudiendo desplazarse a alguno de los lados de la persona, al frente o hacia atrás. También existen casos donde la escoliosis genera una rotación de las vértebras.
Aunque la mayoría de los casos pueden ser simples, existen algunos donde la deformidad que se presenta puede ser severa, discapacitante y, además, muy dolorosa. El Dr. Muñoz señala que existen dos tipos de escoliosis, una se presenta en los niños y jóvenes durante su crecimiento y la otra se presenta, principalmente, en los adultos conforme van envejeciendo.
¿Cómo es la escoliosis en niños?
La escoliosis en niños o jóvenes, denominada como escoliosis idiopática, es un encorvamiento lateral de la columna y también es el tipo más frecuente de escoliosis que existe.
Afecta tanto a niños como a niñas y se ha visto relacionada de una manera frecuente con factores genéticos, aunque no es exclusiva de esto y su misma terminología “idiopática” significa “de causa desconocida”.
Habitualmente, este padecimiento se presenta cuando el niño pasa de la infancia a la adolescencia y dentro de los detalles que los padres pueden percibir es que un hombro está más alto que otro, que una cadera está por encima de la otra o que un lado de la pelvis supera la altura de la otra. Es posible que también se detecte que un brazo o una pierna sea más largo que el otro.
Por lo regular, la escoliosis en niños no es tan evidente, por ello, durante las revisiones con el pediatra este examina la salud de la columna de manera minuciosa para encontrar cualquier indicio de esto.
Sin embargo, para tener un diagnóstico final de escoliosis idiopática, el niño o niña deberá tener una revisión del ortopedista pediátrico quien medirá y analizará si la curvatura de la espalda es leve (frecuentemente no llega a los 20 grados); si es una curvatura moderada que ronda los 25 a 40 grados o si es una curvatura grave al superar los 50 grados.

Y, de tener un diagnóstico positivo, el tipo de tratamiento a seguir dependerá del nivel de escoliosis que se tenga. Un niño con escoliosis leve únicamente podría necesitar revisiones periódicas para asegurar que la curvatura no aumente, aunque es posible que esto sí suceda conforme el niño se va desarrollando y sus huesos van creciendo.
En los casos de una escoliosis moderada, aunque no se puede corregir la curvatura ya existente, se suele recomendar el uso de un corsé ortopédico que ayudará a prevenir que esa curvatura empeore. Lo normal es que el corsé se utilice hasta que el niño deje de crecer. Es importante que el ortopedista pediátrico sea quien indique el tipo de corsé, en función a la zona donde se presenta la curvatura.
Mientras que, en los casos de escoliosis grave, los procedimientos quirúrgicos son una buena opción. Este tipo de procedimiento tiene como objetivo detener la progresión de la curva, corregir la deformidad ya existente, mejorar la estética del niño y estabilizar la corrección lograda.
La escoliosis idiopática no es un procedimiento que se puede corregir de manera rápida y puede ser un periodo de tiempo difícil para el niño pero, también es algo necesario para asegurar una buena calidad de vida.
¿Cuándo se presenta la escoliosis en adultos?
En los adultos el tipo de escoliosis que se presenta es la escoliosis degenerativa, la cual es resultado de la degeneración de una manera progresiva en las vértebras. Se presenta conforme se va envejeciendo y se puede ver a partir de los 60 años, comenta el Dr. Ildefonso Muñoz.
Las personas que presentan este tipo de padecimiento suelen tener una asimetría en hombros, cintura y cadera. También es frecuente que la columna vertebral se gire y encorve hacia alguno de los lados. En los casos más graves se puede presentar una inclinación hacia adelante, atrás o a un lado de la persona.

Dependiendo de la zona de la curvatura anormal y su ángulo, algunas personas pueden presentar otros síntomas como dolor, rigidez, adormecimiento, calambres, debilidad muscular, falta de equilibrio, alteraciones en el intestino o la vejiga o problemas para respirar en casos más extremos.
Al igual que en los niños, las radiografías dinámicas y la resonancia magnética son dos estudios de gran valor para llegar a un diagnóstico oportuno, antes de que la gravedad del padecimiento se intensifique. También se puede emplear una tomografía computarizada.
La elección del tratamiento para la escoliosis degenerativa dependerá de la ubicación y grado de complejidad de la curvatura. En ocasiones, se puede requerir de aparatos ortopédicos para aliviar el dolor o el uso de medicamentos tanto para dolor como para inflamación. Por su parte, en los casos más graves, la cirugía es una buena opción, aunque dependerá de lo que se busque lograr en cada paciente.
Detecta a tiempo la presencia de escoliosis
La escoliosis tanto infantil como en adultos no es un padecimiento que se pueda prevenir, pero es importante lograr una detección temprana para frenar su avance.
El Dr. Muñoz concluye que la escoliosis es un padecimiento de espectro amplio, por lo cual no todas las personas llegarán a una condición incapacitante, pero, sin importar el caso, es necesario recibir atención médica especializada para lograr frenar la progresión.
En la vida adulta, lo óptimo es que, en caso de percibir cualquier problema relacionado con la columna, dolor en el cuello, tórax o lumbar, se debe asistir con un médico ortopedista o neurocirujano especializado en cirugía de columna vertebral, incluso antes de ir con el fisioterapeuta o recibir un masaje. Así se tendrá un diagnóstico acertado y no solamente se tratarán los síntomas perceptibles.
Mientras que en los niños, se recomienda un constante chequeo pediátrico que ayude a detectar cualquier posible inicio de la escoliosis idiopática.
Una buena higiene de columna que incluya la manera de sentarse, pararse, cargar objetos y moverse, así como la realización de ejercicios adecuados, también son importantes para ayudar a mantener una columna vertebral saludable. Tanto en los adultos como en los niños, los ejercicios y estiramientos son una buena manera de ayudar a mantener una columna flexible, con fuerza y movible.
En la Clínica de Columna del Centro Médico ABC podrás encontrar un amplio equipo de personas, con la tecnología necesaria para ayudarte a tener una columna sana. Esto desde la etapa de prevención hasta el diagnóstico, tratamiento y posterior rehabilitación necesaria.