En la historia del sector automotriz mexicano, este es un año medular para la industria debido a la renegociación del TLCAN y los próximos comicios electorales, aunado al hecho del descenso de las ventas de vehículos ligeros, donde el pasado mes de marzo tuvo un nuevo descenso de 13.4%, comparado con el mismo mes del año pasado. Lo anterior, crea incertidumbre en el ámbito comercial, sin embargo se sigue manteniendo el apetito de los consumidores y continúan las ventas de automóviles. 

Mientras tanto, la industria ya se encuentra realizando su lista de pedimentos y especificaciones para ver cómo los próximos candidatos van a ayudar al buen desarrollo de la industria automotriz. Por otra parte, la creación de nuevos empleos en la industria creció 3.3% respecto al año pasado, esto derivado de la demanda de las armadoras y fabricantes de autopartes en Estados Unidos.

El desarrollo del factor humano en la industria mexicana, tanto obrera como la especializada, también ha sido extraordinario; así como la exportación de los mismos a Brasil, Japón, Estados Unidos, entre otros, y de donde traen de regreso a Mexico más conocimientos. 

Para seguir fortaleciendo a la industria y minimizar sus debilidades, México debe fomentar más el uso de energías verdes, como el uso de los autos híbridos. En marzo de 2017, según el Estudio Global del Consumidor Automotriz 2018 de Deloitte, el año pasado 17% de los encuestados dijo que su próxima compra sería un auto con estas características, en 2018 es de 31%.

Algunos atractivos que ven los consumidores en este tipo de autos son:

• 43% Menor gasto operativo (servicio, combustibles)
• 37% Bajas emisiones / así como responsabilidad con el medio ambiente 
• 12% Incentivos fiscales 
• 5% Estatus social y mantenerse actualizado en la tecnología

Es importante que el sector tome en cuenta nuevos caminos disruptivos para lograr acercarse a sus consumidores y sus diferentes maneras de consumo. Un ejemplo de lo anterior es lo recabado por el estudio Consumidor Automotriz 2018, donde menciona que los medios que más influyeron en la decisión de compra de sus autos fueron: los sitios WEB de las manufactureras (49%), las referencias personales (47%), los agentes de venta (46%) y las redes sociales (25%). 

Cada vez son más los usuarios en busca de servicios posventa por medio de la tecnología. Al 84% le interesa autodiagnosticar fallas mecánicas y agendar servicios en línea, 77% quiere una app que use datos del vehículo para agendar citas de mantenimiento y 72% busca una app para smartphone que permita acceder a las funciones del auto de manera remota. Es en este punto, donde las armadoras y las agencias deben repensar sus estrategias para lograr mayores ventas. 

A pesar de lo anterior, las agencias de autos, siguen teniendo un gran impacto en la decisión de compra: el 88% visitó más de una vez donde adquirió su vehículo, 81% consideró que la atención dentro de la misma fue importante para hacer la elección y solo 12% buscará adquirir su próximo auto por internet.

Por lo anterior, la fuerza de ventas tiene retos muy importantes, es necesario que los agentes se encuentren cada vez mejor informados. Los consumidores mexicanos no suelen tomarse la decisión de compra a la ligera. Por el contrario, la mayoría planea anticipadamente su futura adquisición. El 42% de los entrevistados inició su búsqueda de uno a tres meses antes de la compra, mientras que 37% lo hizo con más de tres meses de antelación.

Las agencias son clave porque permiten cubrir necesidades que los consumidores consideran importantes, por ejemplo, inspeccionar el auto físicamente (88%), hacer una prueba de manejo para estar seguro de la compra (77%) y negociar para encontrar el mejor trato o precio (73%). 

Olvidarse de las agencias parece lejano. Dentro de una concesionaria, el 87% quiere negociar el precio del vehículo, 86% tratar el financiamiento y seguro, 63% aplicar para un crédito/financiamiento y 55% conocer sobre paquetes, modelos y características.

Por otro lado, para el consumidor mexicano los paradigmas se están transformando rápidamente, a las nuevas generaciones ya no les es tan importante adquirir un vehículo y por lo tanto están más abiertas a nuevas formas de transportación. Así lo muestra la creciente aceptación de nuevas tendencias como los vehículos autónomos. En 2017, apenas el 42% de los entrevistados pensaba que estos autos serían seguros, para 2018, el 78% piensa que lo serán. 

Ya se han iniciado las pruebas de este tipo de vehículos autónomos y son importantes los avances en seguridad, a fin de evitar casos como el accidente del coche autónomo de Uber. Es así, la encuesta de Deloitte asegura que los factores que mejorarían sin duda la aceptación de estos vehículos autónomos, se relacionan con aprobaciones gubernamentales, aunado a si el vehículo es fabricado por una marca en la que el consumidor confía y si existiera un historial de vehículos autónomos que ya estuvieran circulando en las calles de manera segura.

La transformación hacia una mayor adopción de la conducción autónoma tomará bastante tiempo para llegar a un punto de inflexión, puesto que aún habrá consumidores que prefieran conducir ellos mismos o utilizar sus propios vehículos.

Es necesario que los fabricantes de automóviles equilibren la innovación y los nuevos modelos comerciales con la necesidad de vender y atender a los consumidores con tecnología mejorada (Seguridad, Internet, Apps), y de la mano de las nuevas regulaciones.

Para más información consulte: http://www.deloitte.com/mx

Ricardo Bravo es Socio de Asesoría en Riesgos para el Sector Automotriz de Deloitte México.