Las operadoras petroleras que han llegado a México a través de las Rondas de adjudicación de contratos en la administración pasada o mediante asociaciones con Petróleos Mexicanos (Pemex) han ejecutado inversiones por 15,228 millones de dólares del 2016 a la fecha, monto que corresponde a un avance de 37% en los compromisos de inversión aprobados por la Comisión Nacional de Hidrocarburos en 111 contratos vigentes.  

Así lo expuso este martes el órgano de gobierno del regulador en su sesión 56 extraordinaria, donde presentó su informe trimestral de actividades en contratos petroleros. Hasta la fecha, el monto de inversión aprobada, que ya es vinculante para los operadores, en todas las actividades de exploración y extracción de los contratos asciende a 40,718 millones de dólares, detalló.  

Y hasta septiembre de 2020, por actividades de inversión física en los bloques, donde se incluyen las asociaciones con Pemex mediante farmouts o migraciones, el contrato que opera por propia cuenta la estatal en Ek-Balam y los otorgados a privados mediante rondas, se ha ejecutado un gasto total de 6,187 millones de dólares, correspondiente a únicamente 15% de la inversión total comprometida hasta el momento en los planes.  

El resto del desembolso proviene de pagos al Fondo Mexicano del Petróleo y a la Secretaría de Hacienda, que suman un total de 2,782 millones de dólares de abril de 2016 a la fecha. Además, las transferencias que se han realizado a Pemex por bonos de desempate para adjudicaciones y acarreos de las bases de licitación, han sido de 1,671 millones de dólares.  

Finalmente, por concepto de visita a los cuartos de datos del Centro Nacional de Información de Hidrocarburos de la CNH y autorizaciones de reconocimiento y exploración superficial, se han desembolsado otro 4,588 millones de dólares en casi cinco años.  

El regulador destacó que únicamente en los primeros nueve meses del año –y a pesar de los ceses de actividades por la emergencia sanitaria del Covid-19–, los contratos cuentan con inversiones totales ejecutadas de 2,304 millones de dólares, al sumar tanto los desembolsos de carácter administrativo como la inversión física productiva.  

En lo que se refiere a esta actividad, la CNH destacó que sumó 1,944 millones de dólares en los primeros nueve meses del año, mismos que se comparan con los 910 millones de dólares que se ejecutaron en 2018 y los 2,046 millones de dólares de todo el 2019, monto apenas 5% superior al de sólo nueve meses del 2020. El incremento obedece a que contratos como el del campo Miztón de la italiana ENI y Hokchi, del contrato entre argentinas con el mismo nombre, entraron en fases de desarrollo, que requieren mayores inversiones, además de los desembolsos para sostener la producción en el contrato Ek-Balam de Pemex.  

Sin embargo, como ingresos al Fondo Mexicano del Petróleo y a la Secretaría de Hacienda a través de impuestos por exploración y extracción de hidrocarburos, se han desembolsado únicamente 358 millones de dólares en lo que va del año, mismos que corresponden a sólo el 13% de la ejecución total de recursos para al Estado mexicano en la historia de los contratos petroleros, luego de que al no haber licitaciones petroleras, no hubo transferencias a Pemex.  

Por otra parte, las operadoras tampoco han tenido necesidad de solicitar información geológica del subsuelo mexicano a las autoridades, ya que han iniciado sus propios procesos de exploración en sus bloques y no han realizado contiendas por bloques nuevos. De ahí que en los primeros nueve meses del año se gastaron únicamente 2 millones de dólares en compra de datos a la CNH y actividades de reconocimientos y exploración superficial.  

Cabe recordar que a la fecha hay 111 contratos vigentes en México para la exploración y extracción de petróleo y gas natural; de éstos, 76 son contratos de licencia, donde se entregan al Estado regalías sobre ingresos, mientras que 35 son de producción compartida, donde las transferencias al Estado son sobre utilidades operativas del desarrollo de los contratos. Además, 60 contratos corresponden a bloques marinos y 51 a campos terrestres.  

Hasta el mes de septiembre, el regulador ha aprobado 132 planes para las distintas actividades, con lo que hay 91 planes exploratorios vigentes de los cuales 80 son meramente exploratorios y 11 ya están en la etapa de evaluación de los campos. Además, hay 41 planes de desarrollo vigentes, de los que 25 corresponden únicamente a la etapa extractiva, nueve incluyen evaluación, seis con contratos provisionales y un contrato fue suspendido en esta etapa.  

karol.garcia@eleconomista.mx