La efectividad del impuesto de 1 peso por litro que se dio a las bebidas azucaradas en el 2014 fue cuestionada por el Centro de Estudios Económicos del Colegio de México (Colmex) bajo el argumento de que el consumo promedio per cápita de refrescos disminuyó solamente 5.4 mililitros por día en el periodo 2012-2014, y, por el contrario, se afectó el ingreso dedicado a alimentos y bebidas, sobre todo en los sectores de menores ingresos.

Según el Estudio de los efectos sobre el bienestar de la política de impuestos sobre bebidas con alto contenido calórico , las poblaciones con ingresos más bajos no han variado significativamente su consumo desde la entrada en vigor del impuesto, pero sí ha implicado una pérdida en su poder adquisitivo de productos de la canasta básica.

En conferencia de prensa, especialistas del Colmex explicaron que el estudio fue elaborado con base en los índices de precios al consumidor y la Encuesta Nacional de Ingreso de Gasto de los Hogares, que elabora el Inegi. Este impuesto provocó una afectación en el bienestar económico de los hogares. Se debe trabajar en una política integral que vaya más allá de los impuestos. En algunas poblaciones de menores ingresos el acceso al agua es escaso y por lo mismo lo sustituyen con refrescos , dijo Enrique Minor, quien participó en el estudio.

El estudio precisa que en el 2014 los consumidores compraron 3% menos de alimentos y bebidas que en el 2013 (a consecuencia de los cambios de precio de estos bienes) y que 57% de esa erosión del poder adquisitivo se explicó por el IEPS a refrescos. Para los segmentos con menos poder adquisitivo, este gravamen justificó hasta 66% de la pérdida de su compra de alimentos y bebidas durante el 2014.

Los resultados del estudio coinciden con las opiniones de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas en que el impuesto de 1 peso por litro a refrescos tuvo un efecto mínimo en la ingesta calórica de la población.

Contrapuntean

Las conclusiones del Colmex son muy distintas a las de la ONG como El Poder del Consumidor basándose en los resultados del estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) , donde se expone que el consumo de bebidas azucaradas en México tuvo una caída promedio de 6% en el 2014, llegando a 12% en diciembre.

Contrario a lo que indica el Colmex de que las poblaciones con ingresos más bajos no han variado significativamente el consumo de refrescos, el INSP expresó que la reducción mayor de consumo se observó en el nivel socioeconómico más bajo, pues el consumo de refrescos cayó 9% en el 2014.

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