Durante el 2016, la industria química obtuvo una variación positiva en su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional, al llegar a 2.1%, en contraste con lo registrado durante el 2014 y el 2015, cuando se mantuvo en 1.8%, según dio a conocer la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ) en su reporte anual.

Asimismo, el valor de las importaciones mostró una baja de 4.4%, al ubicarse en 27,311 millones de dólares, contra los 28,565 millones de dólares registrados el año anterior. Cerca de 70% de las materias primas y auxiliares utilizadas por esta industria fueron importadas, en tanto que poco más de 30% fueron producción nacional.

Durante el mismo periodo, el valor de la producción decreció 1.9%, es decir, 310 millones de dólares menos que en el 2015, al ubicarse en 15,964 millones de dólares. En tanto, las exportaciones disminuyeron 7%, al lograr ventas al exterior por 7,740 millones de dólares contra los 8,321 millones de dólares logrados en el año previo.

La ANIQ también reportó que las inversiones realizadas por este sector ascendieron a 1,313 millones de dólares, lo que significó un decrecimiento de 46.1% luego de que en el 2015 se registraran aportaciones por 2,437 millones de dólares.

Esto se debe particularmente a que el consorcio entre la brasileña Braskem y la mexicana Idesa concluyeron en el 2015 el ejercicio de los 5,200 millones de dólares que costó la planta de producción de 1 millón de toneladas de polietilenos al año en Coatzacoalcos, Etileno XXI, que fue una inversión extraordinaria a lo largo de casi cinco años.

Cabe señalar que los estados en donde se registra una mayor concentración de las empresas de la Industria Química son el Estado de México (20.53%), la Ciudad de México (12.38%), Nuevo León (11.25%), Jalisco (9.14%) y Guanajuato (6.89 por ciento).

Para fortalecer los indicadores de esta industria, particularmente en el terreno de la petroquímica, Petróleos Mexicanos (Pemex) planea firmar seis contratos de asociación, coinversión con terceros y servicios para modernizar sus plantas de polietileno, de tratamiento de agua en Cangrejera y Morelos, y del suministro de gases industriales y sustitución de turbinas de gas con cogeneración en sus centros productores. Además, planea la construcción de un cracker de propano y una planta de glicoles a más tardar en el 2019. El volumen nacional de producción de petroquímicos cayó 10.7% en un año, impulsada por la caída en el suministro de materia prima por parte de Pemex.

kgarcia@eleconomista.com.mx