La emergencia sanitaria por Covid-19 puso freno a la producción de la industria aeroespacial; sin embargo, en el Bajío se gestan estrategias para dinamizar a este sector.

El nacionalizar proveedores es una de las apuestas prioritarias de la industria aeroespacial de la región, siendo una medida que se acelera frente a dos elementos: los cambios que conlleva el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como los estragos que dejó la pandemia y que demandan una reconfiguración de las cadenas de suministro, expuso el director del Clúster Aeroespacial del Bajío (BJXAerospace), Alejandro Arredondo.

Las empresas aeroespaciales que operan en la zona visualizan en el desarrollo de proveedores, la posibilidad de sustituir importaciones.

Mediante el programa de desarrollo de proveedores se busca propiciar la incorporación de empresas nacionales a la base de suministro de la industria regional.

La estrategia la coordinan la Federación Mexicana de Industria Aeroespacial (Femia), el Clúster Aeroespacial del Bajío y el Aeroclúster de Querétaro.

“Estamos haciendo un programa de desarrollo de proveedores, estas grandes empresas como Airbus, Bombardier, LG, entre otras que están buscando nacionalizar proveedores y sustituir exportaciones a raíz de la actualización del T-MEC, y también por todo este tema de la pandemia están buscando cómo desarrollar proveedores”, refirió Arredondo.

Las necesidades de proveeduría integran variedad de componentes y servicios: inyección de plásticos, procesos de manufactura, estampados, maquinados, tratamientos técnicos recubrimientos, pinturas, soldadura, electrónica, arneses eléctricos, entre otros.

Dentro de la estrategia de desarrollo de proveedores, la industria automotriz juega un papel preponderante, para reconvertir procesos hacia la industria aeroespacial. Por tanto, dijo el director de BJXAerospace, entre los requerimientos de suministro se encuentran procesos productivos que ya se desarrollan en entidades como Guanajuato.

Además de los trabajos regionales, el Clúster Aeroespacial del Bajío mantiene vinculación con clústeres de otras regiones del país, con la finalidad de enriquecer la cadena de suministro.

La pausa productiva que propició la pandemia, explicó el especialista, ha prolongado el retraso en producción que ya reportaba México, por lo que se avizora una celeridad en los procesos de fabricación para cumplir con la producción de aeronaves que ya se tenían contemplada para los próximos dos años.

“La industria aeronáutica se vio afectada por el tema del Covid, pudimos ver algunos comunicados de las grandes empresas como Boeing, Airbus, pues la producción de aviones se afectó; sin embargo, realmente en México traemos un tiempo de producción de aviones de alrededor de dos años, es decir, que a partir de este momento tenemos menos tiempo para producir el mismo volumen de aeronaves que se tenían proyectadas para los próximos dos años”, indicó.

Aunque la industria enfrenta un impacto productivo generado por la pandemia, agregó, los ciclos de producción de largo plazo amortiguan parte de los efectos, contrario a los sistemas de fabricación de la industria automotriz que dependen de procesos cortos, mientras que en el sector aeroespacial pueden oscilar de tres a cinco años. 

Confían en retomar crecimiento

En el periodo 2014-2019, esta industria reportó un crecimiento promedio anual de 18%, mientras que las proyecciones para el 2020 se han visto mermadas por las afectaciones que generó la pandemia en la aeronáutica civil, previendo que una vez superada la crisis sanitaria se retomen los niveles de crecimiento, según el presidente de Femia, Luis Lizcano.

“El 2020 es un año lleno de crisis, nuestro principal motor de negocio era la industria de la aviación comercial, que está viéndose severamente afectada y está bajando la demanda de los aviones, esperemos que una vez que se supere la crisis de salud retome el crecimiento”, declaró.

En el país se identifican cinco principales estados para la industria: Baja California (97), Sonora (58), Chihuahua (52), Querétaro (50) y Nuevo León (33).

viviana.estrella@eleconomista.mx