Iberia aplicará a sus pilotos, representados por el Sepla, el plan de ajuste presentado el 9 de noviembre después de que ambas partes no hayan acercado posturas en la reunión que han mantenido. Los pilotos pedían un compromiso de crecimiento, para empezar a tratar el plan de viabilidad 2013-2017, que la empresa no está dispuesta a firmar.

La dirección de Iberia y el Sepla han vuelto a sentarse para fijar el punto de partida de la negociación del plan de viabilidad 2013-2017, pero la reunión ha finalizado sin fruto alguno.

Las condiciones del sindicato como punto de partida eran que la aerolínea incorporara al compromiso con los trabajadores de tierra y tripulación de cabina de pasajeros (TCP), que salió del SIMA el pasado 17 de diciembre, la total recuperación de la producción cedida a otras empresas y un compromiso de crecimiento en virtud de los acuerdos de fusión con British Airways.

Iberia no ha accedido a cambiar ni una sola coma del texto firmado con los sindicatos UGT, CC OO, Sitcpla, Asetma, USO y CTA Vuelo, y ha emplazado a los pilotos a un nuevo encuentro la próxima semana. Pero esta vez se tomará como plataforma de negociación lo marcado en el Plan de Transformación 2013-2015, en el que se prevén 537 despidos, de un total de 1,400 efectivos, y rebajas salariales del 25% para el personal que vuele en largo radio y del 40% en corto y medio radio.

Empresa y sindicatos de tierra y TCP vuelven a las conversaciones mañana jueves, mientras tendrá lugar una movilización en Madrid, a la que ha sido convocada toda la plantilla, en defensa del futuro de la compañía y de los puestos de trabajo, y para protestar por la oposición del consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, a la negociación del plan de viabilidad de la aerolínea.

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