Con o sin subastas eléctricas, Iberdrola mantendrá sus planes de inversión en México, por lo que durante la actual administración espera destinar recursos por 5,000 millones de pesos para plantas de generación eólicas, fotovoltaicas y de gas, lo que incrementaría su capacidad instalada a 15,000 megawatts.

El director de la compañía en el país, Enrique Alba, señaló a Notimex que han invertido aproximadamente 3,500 millones de dólares de 2014 a la fecha, pero la perspectiva es seguir invirtiendo en territorio nacional, ya que es un mercado muy importante y se ubica entre las cinco naciones estratégicas a nivel global.

De acuerdo con el directivo, en la actualidad la empresa cuenta con 20 plantas a lo largo de México, de las cuales cinco son parques eólicos, dos fotovoltaicos, así como cinco cogeneraciones y ocho ciclos combinados, lo que representa alrededor de siete mil megawatts de potencia instalada.

“En el actual plan estratégico, que cubre 2018-2022, teníamos como expectativa de invertir aproximadamente 2,800 o 3,000 millones de dólares. Si lo hablamos en el sexenio del presidente López Obrador y extendemos esa fecha a 2024, hablamos de una cifra de hasta 5,000 millones de dólares de posible inversión”, afirmó.

Alba expuso que los recursos que destinaría Iberdrola a México dependerán de la certeza que se vea con la nueva política de planeación energética, además de que la compañía sea capaz de desarrollar los proyectos y comercializar energía a industriales, nicho en el que participa.

Por lo que, aseguró, la cancelación de las subastas eléctricas no ha tenido algún impacto directo, dado que de las tres realizadas no obtuvieron ningún proyecto, ya que su estrategia está más enfocada en tener la capacidad de comercializar la energía eléctrica a privados y no de estos mecanismos para anclar proyectos.

“Nos gusta más vender directamente al cliente, porque tener un cliente tiene un valor adicional que es una subasta, entonces realmente nuestra estrategia de crecimiento presente y futuro no tiene ningún impacto”, afirmó el director general de la empresa.

Y es que, detalló, de los proyectos de energía renovable que están finalizando, los que se construirán hacia 2022 e incluso hasta 2024, no estaban pensados en hacerse dentro del marco de las licitaciones, por lo cual su “estrategia no cambia haya subastas o no”.

Enrique Alba consideró que la subastas son una decisión de planeación y política energética del gobierno, y si la administración actual considera, por algún motivo, que este mecanismo no le hace algún sentido en este momento, es respetable.

Sin embargo, opinó que es importante que el gobierno aclare que el nicho para el suministro de energía al cliente industrial va a seguir o va a haber otro, porque es donde actualmente pueden participar.

De acuerdo con el directivo, si hay un incremento de la actividad económica en el país, los clientes siguen demandando más energía eléctrica, además de lograrse un crecimiento de 4.0 por ciento de la economía, como lo marca el objetivo del gobierno federal, para Iberdrola hace sentido realizar más inversiones en México.

Alba expuso que las condiciones naturales del país son muy buenas para generar energía renovable, fundamentalmente eólica y fotovoltaica, las cuales tienen que hacer que en los siguientes años haya una mayor penetración.

“Se han reducido los últimos años mucho los costes de capex unitario promedio por watt instalado y las hacen competitivas para comercializar a un cliente industrial, no tiene que haber nada especial o algún mecanismo para que México se pueda desarrollar energía renovable”, agregó.